Reúso de aguas grises reduciría en un 10% la brecha hídrica según expertos

En un intento por combatir la grave crisis hídrica que ha estado afectando a la región durante las últimas décadas, se están explorando diversas soluciones, desde la construcción de desalinizadoras y nuevos embalses hasta la mejora de los sistemas de riego y la «siembra» de nubes. Sin embargo, una solución que ha recibido menos atención hasta ahora es el reúso de las aguas grises o servidas.

Esta solución no parece descabellada, especialmente considerando que solo en la comuna de La Serena, el emisario de Aguas del Valle vierte al mar alrededor de 18 millones de metros cúbicos de agua al año. Lo que es más, se espera que pronto se concrete un reglamento para la ley de reutilización de aguas grises, que fue aprobada el año pasado en el Senado.

Esta ley es vista con optimismo por el senador Sergio Gahona, miembro de la comisión hídrica del Senado. «Después de cinco años de espera, finalmente tenemos esta ley que contribuye a un mejor uso de los recursos hídricos y puede proporcionar una nueva fuente de abastecimiento, especialmente para la agricultura y el cuidado de áreas verdes, tanto públicas como domésticas», dijo el senador. Agregó que la ley ya cuenta con todos los elementos necesarios para su aplicación, especialmente en lo que respecta a las condiciones sanitarias básicas para el reúso.

Según los informes del Servicio de Evaluación Ambiental, el 22% de las aguas servidas en Chile terminan en el mar a través de emisarios submarinos. La Serena y Los Vilos son dos de las principales fuentes de esta contaminación. Para el diputado Víctor Pino, la reutilización de estas aguas podría marcar un hito en la gestión del agua en el país, ya que de esta manera se ahorraría agua para el riego y se reduciría la contaminación en el mar.

Además, se aboga por la transformación de esta iniciativa en una política del Estado que obligue a las empresas de saneamiento a implementar esta tecnología y maximizar el uso del agua. En el futuro, este proceso podría permitir el uso de tecnologías que la procesen para hacerla potable.

Pino enfatiza que no existe ninguna política pública por parte del Estado para enfrentar la crisis hídrica ni para el reúso de aguas residuales. «Lo que se debe hacer es reutilizar todas las aguas que se tienen a disposición», afirma. En caso de que eventualmente se reutilicen las aguas de los emisarios submarinos, también se deben buscar fórmulas colaborativas entre el Estado y el sector privado para evitar un impacto excesivo en los costos de consumo de agua y su tratamiento.

Los expertos también ven con buenos ojos la reutilización de aguas residuales. Gerardo Díaz, jefe de Nuevas Fuentes de Agua en Escenarios Hídricos 2030 de Fundación Chile, sostiene que «en Chile somos malos para reusar en todo sentido: desde residuos sólidos hasta líquidos. Hoy en día, y de acuerdo con los registros de la SISS (Superintendencia de Servicios Sanitarios), se reutiliza aproximadamente el 6% del agua».

Díaz añade que se tiene una gran oportunidad de incorporar las aguas residuales tratadas a la matriz hídrica, siendo «una fuente segura, continua y prácticamente inagotable, mientras exista abastecimiento para consumo humano». El mayor potencial de aprovechamiento está en las descargas de los 33 emisarios submarinos que hay en Chile. «La OCDE no los considera como sistema de tratamiento, porque en realidad hacen un tratamiento primario y las aguas van prácticamente crudas al mar», asegura.

Sin embargo, no todos están de acuerdo con la reutilización de las aguas residuales. Cristóbal Rivas, gerente general de Wiseconn, cree que la discusión debería centrarse en cómo se van a aprovechar esas aguas. «En la zona norte, no hay mucho donde utilizarlas. En Santiago se podría regar el cerro San Cristóbal con aguas grises, pero hacer parques es una inversión muy grande para poder llevarlo a cabo. Si alguien está dispuesto a utilizar esa agua, no deberían ser los usuarios», argumenta.

Por su parte, Juan Pablo Jacob, subgerente Zonal Elqui de Aguas del Valle, señala que la sequía en la región no es un fenómeno puntual. “Nuestra región se está aridificando. Por eso es importante que como país estudiemos todas las alternativas para hacer el mejor uso de los recursos. Sin duda, el reúso es una de estas opciones y, aunque es un trabajo a largo plazo, sin duda será una contribución ante el proceso de aridificación que sufre la región», concluye.

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