Grave: Extranjero ataca con cuchillo carnicero a un joven con TEA

En un incidente estremecedor ocurrido en Sindempart, la tranquila noche del miércoles se vio interrumpida por el grito de alarma: “Lo va a matar, llamen a Carabineros”. Un sujeto de origen árabe, armado con un cuchillo de unos 30 centímetros, atacó a un joven de 24 años diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Carlos, como se llama el joven, había salido esa noche a comprar en un local de comida árabe, donde era un cliente habitual. La vendedora le informó que su pedido se demoraría más de lo normal, por lo que Carlos decidió esperar en el local. Esta decisión desencadenó una serie de eventos que culminaron en una situación extremadamente peligrosa.

Según los relatos de los testigos, el hermano del dueño del local comenzó a mirar a Carlos de manera extraña mientras cortaba carne con el cuchillo. Sin ninguna provocación aparente, le exigió a Carlos que abandonara el local. Sin embargo, debido a la barrera del idioma y a la inesperada reacción del sujeto, Carlos no comprendió la demanda.

La situación se intensificó cuando el hombre salió del local brandiendo el cuchillo y amenazando a Carlos. “Lo agarró de la chaqueta y le propinó unos golpes de puño en la cara y le pegó una patada, y lo lanzó hacia afuera”, contó uno de los vecinos que presenció el incidente.

Carlos logró escapar y corrió hacia la casa de su madre, que estaba a pocos metros de distancia. Pero el atacante lo siguió, gritando en árabe y blandiendo su cuchillo.

La hermana de Carlos, Jessica Rodríguez, estaba en casa en ese momento. Cuando escuchó los gritos, nunca imaginó que se trataba de su hermano pidiendo ayuda. Pero al abrir la puerta, se encontró con la aterradora imagen del agresor amenazando a Carlos con el cuchillo en su propio portón.

“Comenzamos a gritar y salieron todos los vecinos y se activó la alarma comunitaria. Al ver esto la persona soltó a mi hermano, si no lo mata”, afirmó Jessica. El atacante finalmente se retiró, amenazando a los presentes con el cuchillo, antes de ser detenido por los Carabineros.

La familia de Carlos, ahora teme pasar por el local de comida donde ocurrió el incidente. Según Jessica, el dueño del local, hermano del agresor, le dio dos explicaciones diferentes para el comportamiento de su hermano: primero, que tenía antecedentes de esquizofrenia y luego, que sufría de un trauma de postguerra.

La comunidad local quedó conmocionada por el incidente. Aquellos que conocen a Carlos, a pesar de su edad, lo describen como un niño por su condición de TEA. “Es muy tranquilo y respetuoso”, explicó su hermana.

Hiledina Heredesano, una de las vecinas, describió la situación como angustiante. “Carlos es muy respetuoso y tranquilo, no creo que pueda haber hecho algo malo que provocara al árabe”, afirmó.

Una vez detenido, el agresor fue formalizado por amenazas con arma blanca y se le impusieron medidas cautelares que incluyen la prohibición de acercarse a la víctima y al lugar del incidente, además de salir del país. La fiscal de flagrancia, Ninoska Mosnich, instruyó al personal policial de la SIP de Carabineros a realizar diversas pericias para esclarecer el caso, incluyendo la revisión de posibles grabaciones de cámaras de seguridad y la situación migratoria del detenido.

Este incidente destaca la importancia de una comunicación efectiva y la comprensión cultural en nuestras comunidades cada vez más diversas. También subraya la necesidad de proteger a las personas más vulnerables de nuestra sociedad, en este caso, un joven con TEA. Como sociedad, debemos esforzarnos por crear un entorno seguro y acogedor para todos, independientemente de su origen o sus capacidades.

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