La tensión sobre los activos argentinos se intensificó este lunes en los mercados internacionales. Los bonos soberanos en dólares registraron bajas, mientras que las acciones de compañías argentinas que cotizan en Wall Street también retrocedieron. En ese contexto, el riesgo país superó los 640 puntos antes de cerrar en 628 unidades.
El indicador elaborado por JP Morgan, que mide el riesgo mediante la diferencia de tasas, acumuló un aumento del 22,3% durante septiembre. De esta manera, se alejó de los mínimos cercanos a 400 puntos que el Gobierno, con Javier Milei y Luis Caputo al frente, había destacado dos meses atrás.
Desde la plaza neoyorquina persisten las dudas sobre la capacidad de Argentina para obtener financiamiento y acumular reservas. El escenario se da en un contexto internacional volátil y desfavorable en materia de tasas, luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos las elevara 25 puntos básicos por primera vez desde 2023, hasta el 4%.
De la promesa de Caputo a las señales de recesión
En abril, frente al dato de inflación difundido por el Indec, Caputo había buscado moderar las preocupaciones por la pérdida de poder adquisitivo al afirmar que se aproximaban “los mejores 18 meses en décadas”.
Sin embargo, según los datos del Indec, el PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre del año. A esto se sumó una contracción mensual de 2,9% en julio, una magnitud que el artículo original compara con episodios de devaluación o crisis internacional ocurridos en los últimos 22 años. El resultado deja poco margen para que la actividad de agosto y septiembre alcance una recuperación suficiente para revertir la caída.
JP Morgan redujo su previsión de crecimiento para Argentina tras el retroceso de la actividad en julio y advirtió sobre una posible caída interanual del 4% en el tercer trimestre. De confirmarse dos trimestres consecutivos de contracción, la economía argentina entraría técnicamente en recesión.
Las inquietudes también se reflejaron en la demanda de dólares. En agosto, las compras privadas implicaron una salida superior a US$ 2.800 millones, una cifra mayor que los ingresos generados en conjunto por los sectores de Energía, Alimentos, Minería e Informática.
Desde la eliminación de las restricciones cambiarias en abril de 2025, la salida de capitales habría superado los US$ 51.000 millones, con un promedio aproximado de US$ 3.000 millones mensuales. A su vez, durante los 15 meses restantes del mandato de Milei se estiman vencimientos de deuda en dólares por US$ 25.000 millones.
Retroceso en la confianza en el Gobierno
La Universidad Torcuato Di Tella difundió este lunes su Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que mostró una baja cercana al 6% y quedó igualado con la peor medición de la gestión de Milei. Desde diciembre, el indicador acumula una caída del 21,4%.
El artículo vincula ese deterioro con la situación de hogares que recurren al endeudamiento para llegar a fin de mes, personas que pierden su empleo y trabajadores afectados por la precarización laboral. También cuestiona la postergación de las promesas oficiales de bienestar y sostiene que el ajuste beneficia al gran capital, a la vez que critica a las centrales sindicales por mantener una tregua con el Gobierno y reclama una huelga general contra el plan económico.
