Integrantes de Révolution Permanente, organización hermana del PTS en Francia y parte de la Corriente internacional Revolución Permanente, junto con la agrupación juvenil Le Poing Levé, participaron de las movilizaciones y de la resistencia frente a la represión en distintos puntos del país. Las organizaciones impulsaron la autoorganización independiente de estudiantes, trabajadores y chalecos amarillos contra el Gobierno de Emmanuel Macron.
La movilización se produjo en un contexto de protestas de organizaciones vinculadas a la Corriente internacional Revolución Permanente en otros países: la CRT en el Estado español, en las luchas por la vivienda y las huelgas estudiantiles; la FIR en Italia, que participó el viernes de una movilización masiva de la juventud; y RIO en Alemania, presente en las protestas juveniles contra el rearme y el servicio militar obligatorio.
En Francia, centenares de miles de personas se manifestaron en numerosas ciudades para expresar su rechazo a un Gobierno al que cuestionan por el deterioro de las condiciones de vida de la clase trabajadora y de sus hijos e hijas.
El sábado 17 de octubre, Révolution Permanente y Le Poing Levé promovieron la conformación de espacios de coordinación entre estudiantes, trabajadores y chalecos amarillos. Sus militantes participaron en marchas y acciones en las principales ciudades francesas, donde se registraron enfrentamientos con la Policía y resistencia a la represión. Las protestas cuestionaron el encarecimiento de la vida, la educación considerada insuficiente para la juventud, los bajos salarios, la precariedad laboral, el rearme militar multimillonario y las ganancias de las grandes patronales.
Benjamin Sainty, activista sindical, sostuvo: “Es una hermosa demostración, pero hace falta un plan para lo que sigue. Debemos crear la unión entre los jóvenes y los obreros, sin esperar al 5 de noviembre. El gobierno está frágil, ¡puede retroceder si construimos una huelga general!”
Por su parte, Anasse Kazib, candidato a la presidencia por Révolution Permanente, afirmó en París: “Tras este día exitoso, debemos desarrollar la autoorganización para construir el movimiento. A partir de la próxima semana, debemos organizar asambleas interprofesionales en toda Francia. Es necesario que el conjunto de los trabajadores del país entren en la batalla mediante la huelga para impactar realmente la economía y derribar al gobierno”.
En París, pese a la prohibición gubernamental y la represión, manifestantes llegaron a los Campos Elíseos. Luego de la movilización declarada hasta la plaza de Clichy, varios cortejos espontáneos se dirigieron hacia esa avenida con rumbo al Arco del Triunfo.
También en París, una multitud se encaminó hacia la plaza de la República. El cortejo del distrito 93 se sumó a trabajadores del hospital Tenon, estudiantes y alumnos de secundaria. Según los reportes, marcharon juntos al grito de “huelga general”, mientras se esperaba la incorporación de una movilización procedente de Châtillon.
En Aix-en-Provence, ciudad universitaria de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, una multitud denunció la represión policial mientras la movilización continuaba por las calles de la ciudad.
En Angulema, ciudad situada a orillas del río Charente, los manifestantes hicieron retroceder a la Policía en la rotonda de Girac, mientras coreaban consignas contra el Frente Nacional.
En Chambéry, comuna del departamento de Saboya, los manifestantes desbordaron a la Policía durante un bloqueo de la vía rápida y corearon: “Siamo tutti antifascisti!”.
