La temporada 2024 de la Fórmula 1 arrancó con muchas sorpresas y expectativas. Max Verstappen, el neerlandés que normalmente domina las primeras vueltas de cualquier Gran Premio, no fue el más rápido en la apertura de la campaña. Aunque Verstappen es conocido por no mostrar todas sus cartas al inicio de cualquier GP, su inicio en el gran premio de Baréin despertó muchas cejas.
Los primeros libres, a menudo considerados irrelevantes, se llevaron a cabo bajo un sol y una temperatura que no se parecían en nada a lo que se espera ver en la clasificación y la carrera del sábado. Sin embargo, la segunda tanda vio a un Aston Martin AMR24 prometedor. Fernando Alonso logró el tercer crono de la tanda, superado por Lewis Hamilton y George Russell, quienes, a pesar de las dudas que surgieron durante los ensayos de pretemporada, demostraron ser una alternativa.
Hamilton, el heptacampeón del mundo y próximo piloto de Ferrari, no dejó ninguna oportunidad para que su compañero le superara, logrando un 1:30.374, relativamente lento, con el que dominó la jornada. Russell se quedó a dos décimas, mientras que Alonso estaba muy cerca, solo a ocho centésimas de su buen amigo y, quizás, próximo vecino de box en Mercedes en 2025.
Alonso, aunque satisfecho con su desempeño, fue cauteloso en su evaluación de la carrera. «Las sensaciones han sido buenas, pero obviamente, no sabemos lo que hacen los demás», señaló, añadiendo que se sentía «sorprendido» por su rendimiento. «Estamos arriba en los tiempos, aunque esto puede cambiar drásticamente con las cargas de combustible diferentes a todos los demás, así que mantengo la calma», concluyó el piloto ovetense.
La verdadera prueba llegará en la clasificación. Parece probable que tanto los Ferrari (Charles Leclerc fue noveno, una posición absolutamente anómala) como los Red Bull (si es poco creíble el sexto de Verstappen, menos aún el décimo de Checo Pérez) estarán mucho más arriba. La esperanza de ver a un coche distinto al RB20 está muy presente, y aunque ahora mismo apuntan a estar peleándose con Mercedes, nadie puede descartar a los coches rojos.
Carlos Sainz, que logró el cuarto tiempo, muy cerca de Alonso, se mostró optimista de cara al resto del fin de semana. Aunque los test mostraron que era muy rápido, Sainz prefirió ser cauto. «Fue un día de entrenamientos más complicado en comparación con las pruebas, con temperaturas más bajas y vientos más fuertes, lo que hizo más difícil ser consistente en la pista», dijo Sainz, consciente de que debe mantener un ritmo alto desde el primer minuto.
A pesar de las dificultades, Sainz se mostró satisfecho con el desempeño del equipo y esperaba con ansias la clasificación. «Obviamente, no conocemos el plan de carrera de los demás, pero en términos de competitividad parece que estamos más o menos donde esperábamos estar», dijo. «Ahora toca analizar los datos y prepararse para la clasificación de mañana. ¡Parece que va a estar apretado!», concluyó.
La sensación general es que el SF24 es un monoplaza mucho más manejable que el anterior. Aunque Baréin es un circuito con sus peculiaridades, el buen inicio de Ferrari es una noticia muy bien recibida, especialmente teniendo en cuenta que el punto fuerte de Red Bull es el ritmo de carrera. La esperanza de que no sean ellos los que dominen la clasificación es una de las mejores noticias posibles para los aficionados que buscan algo de emoción en la carrera.
