En una carrera repleta de giros de guión y penalizaciones inesperadas, Fermín Aldeguer perdió una oportunidad dorada para tomar el control en Portimao. A pesar de su posición privilegiada en la parrilla de salida, Aldeguer fue sancionado con una doble penalización ‘long lap’ por moverse unos escasos milímetros antes del arranque de la carrera. El piloto murciano, que había conseguido colocarse en la primera posición, era el gran favorito para llevarse la victoria. Sin embargo, la dura sanción que se vio obligado a asumir le pasó factura durante toda la carrera.
Aldeguer reconoció que fue consciente de su error nada más arrancar. «Sabía que me iban a sancionar, nunca había cometido un error así», admitió. A pesar de las circunstancias adversas, Aldeguer logró completar las dos vueltas largas y se situó en la decimotercera posición. A partir de ahí, el piloto emprendió una remontada desbocada, pero imposible, que le llevó hasta el cuarto puesto final. A pesar del contratiempo, Aldeguer se mostró satisfecho con su resultado, especialmente teniendo en cuenta que la próxima temporada correrá con Ducati en MotoGP.
Sin Aldeguer en la contienda, su compañero Alonso López tomó el mando de la carrera, en busca de su segundo triunfo del año. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por escaparse de sus rivales, López sufrió un duro golpe al caer en la undécima vuelta, justo en el ecuador de la carrera.
Fue entonces cuando Arón Canet emergió para tomar el control de la carrera. Canet, que había empezado atrás, fue recuperando posiciones desde la salida y logró situarse en cabeza. Con un manejo inteligente de sus neumáticos, el valenciano fue el más rápido en la segunda mitad de la prueba y consiguió gestionar con éxito el final de carrera. Esta ventaja le otorgó un colchón para las últimas vueltas y le permitió saborear su primera victoria en Moto2.
Esta victoria, muy deseada y celebrada, llega en su quinta temporada en la categoría intermedia, después de veinte podios sin alcanzar el escalón más alto. «La necesitaba y por eso ha sido tan celebrada», comentaba Canet después de romper a llorar en el podio. «Pero después de hoy solo será una victoria más y a partir de mañana tocará trabajar para ser campeón como si lo de Portimao no hubiera pasado», agregaba.
Canet estuvo acompañado en el podio por Joe Roberts y por Manu González, a quien la tercera posición le supo a poco después de un fin de semana muy consistente. Aldeguer consiguió asegurar la cuarta posición tras una batalla en la última vuelta con el japonés Ogura. Además, tres españoles más lograron terminar en el top 10: Sergio García, en sexto lugar; Albert Arenas, en octavo; y Marcos Ramírez, en noveno.
Después de una carrera llena de emociones fuertes y resultados inesperados, todos los ojos estarán puestos en el futuro de estos pilotos y en cómo se desarrollarán las próximas etapas de la competición en MotoGP. La pista de Portimao ha demostrado ser un terreno lleno de sorpresas y desafíos para los pilotos, y no hay duda de que las carreras futuras prometen ser igual de emocionantes.
