La Secretaría Regional Ministerial de Salud (SEREMI) se encuentra en medio de una situación de tensión a medida que surgen acusaciones de acoso y maltrato laboral contra su titular, Paola Salas. Se alega que estas situaciones de acoso no son incidentes aislados y han estado ocurriendo durante algún tiempo. El diputado Marco Antonio Sulantay ha solicitado información detallada sobre estos incidentes desde marzo de 2022 hasta junio de 2024.
En una declaración, Sulantay explicó: “En uso de mis facultades fiscalizadoras, oficié a la ministra de Salud, Ximena Aguilera, para que me informe sobre las denuncias sobre eventuales maltratos a funcionarios en la SEREMI de Salud regional”. El diputado expresa su preocupación y rechazo por cualquier forma de maltrato, especialmente en el entorno laboral, un lugar donde pasamos gran parte de nuestras vidas y por lo tanto, debería ser un espacio grato y seguro.
Se sabe que otro diputado, Daniel Manouchehri, también ha solicitado información sobre las medidas tomadas en respuesta a las denuncias planteadas por los trabajadores agrupados en la AFUSEREMI. Estas denuncias incluyen malos tratos y prácticas antisindicales que afectan a varios empleados de la institución.
Según testimonios de testigos protegidos, una de las víctimas alega que, a pesar de haber denunciado su situación, no ha habido acciones por parte del MINSAL para detener el supuesto comportamiento cuestionable de la autoridad. El trabajador denuncia un constante hostigamiento que incluye sobrecarga laboral y solicitudes realizadas fuera del horario de trabajo.
En respuesta a estas denuncias, la unidad jurídica de la SEREMI de Salud explica que existen normativas y procedimientos disciplinarios para abordar estos asuntos, protegiendo tanto los derechos del denunciante como del acusado. No obstante, señalan que no siempre las denuncias resultan ser probadas en el proceso.
La SEREMI de Salud, Paola Salas, ha sido descrita como una autoridad que se esfuerza incansablemente por la salud pública. Sin embargo, un informe del Instituto de Seguridad Laboral (ISL) basado en una denuncia de un trabajador, concluyó que el trabajador estaba expuesto a un «liderazgo disfuncional».
Como resultado, el ISL ha ordenado una serie de medidas obligatorias, incluyendo la capacitación de todas las funcionarias que ejercen cargos de jefatura sobre la ley 20.607 de acoso y hostigamiento en los ambientes laborales. Esto se produce en previsión de la entrada en vigor de la «Ley Karin», que tiene como objetivo proteger a los trabajadores del acoso y hostigamiento laboral.
Además, se ha establecido que todos los funcionarios, incluidos los cargos de jefatura, deben respetar la jornada de trabajo según el estatuto administrativo, evitando realizar solicitudes laborales fuera del horario establecido. Este es un paso importante en la creación de un ambiente de trabajo seguro y respetuoso para todos los empleados de la SEREMI de Salud.
Es crucial que todas las instituciones de salud y bienestar tomen medidas proactivas para prevenir y abordar el acoso y el maltrato laboral. La salud mental de los trabajadores es tan importante como su salud física, y un ambiente de trabajo tóxico puede tener un impacto negativo significativo en ambos aspectos.
Las denuncias de acoso y maltrato laboral son graves y deben ser tratadas con seriedad. Los trabajadores tienen derecho a sentirse seguros y respetados en su lugar de trabajo, y las autoridades tienen la responsabilidad de garantizar que se respeten estos derechos.
Las acusaciones contra la SEREMI de Salud, Paola Salas, están aún en investigación y se espera que se tomen las medidas necesarias para asegurar un ambiente de trabajo saludable y seguro para todos los empleados de la institución.
