El amargo sabor de la derrota se manifestó claramente en el rostro de Txus Vidorreta, el entrenador del equipo de baloncesto Lenovo Tenerife, durante la conferencia de prensa que siguió a su aplastante revés contra Joventut en el Olímpic de Badalona. Con una diferencia de hasta 32 puntos en algún momento del partido, el equipo local fácilmente se llevó la victoria.
A pesar de la debacle, Vidorreta no rehuyó afrontar la situación y analizar el desempeño de su equipo. «No empezamos mal el encuentro, pero la primera rotación y el regreso de los titulares resultó en un segundo cuarto horroroso», admitió el entrenador. Según él, el equipo fue víctima de un parcial desolador, que prácticamente decidió el partido. Sin embargo, se enorgulleció de la reacción de sus jugadores, que lograron un parcial de 0-11 en los últimos dos minutos para terminar el primer tiempo con una diferencia de 20 puntos, en lugar de 30.
Vidorreta también señaló su preocupación por la falta de energía defensiva del equipo, que permitió al oponente jugar de manera cómoda. «El oponente nos presiona mucho, y no estamos respondiendo de la misma manera», lamentó. Sin embargo, notó una mejora en la segunda mitad del partido, lo que le dio la sensación de que el equipo estaba mejor preparado para su próximo encuentro.
En cuanto a las estadísticas, el entrenador destacó una cifra alarmante: 13 pérdidas de balón al descanso, cuando el equipo normalmente registra entre 10 y 11. Esta tendencia cambió en la segunda mitad del partido, con solo tres pérdidas de balón, lo que Vidorreta calificó como «nuestro baloncesto real».
El Lenovo Tenerife también enfrenta problemas físicos, con cuatro jugadores importantes lesionados. Para Vidorreta, la falta de jugadores como Aaron Doornekamp, una pieza clave en la defensa del equipo, y las lesiones de Jaime y Gio, han sido especialmente devastadoras. «Nos estamos alejando de la lucha entre los cuatro primeros, que en condiciones normales la teníamos al alcance de la mano», lamentó.
Pese al revés, Vidorreta afirmó que el equipo sabía que Joventut iba a jugar con energía, ya que era su último partido del año. «Nosotros no hemos pensado que no se jugaban nada en ningún momento», aseguró. Sin embargo, reconoció que el equipo solo pudo responder a las armas del adversario durante los primeros cinco minutos y los últimos 23.
Vidorreta también habló sobre el arbitraje, aunque prefirió no profundizar en el tema. No obstante, hizo una observación: «El árbitro principal lleva una racha de dos partidos en los que los equipos de casa tiran muchos tiros libres y los de fuera pocos».
Respecto a Marce, uno de sus jugadores, Vidorreta explicó que jugó muy poco debido a que se sintió indispuesto antes del partido. Además, lamentó que no se le pitaran las faltas que le hicieron en el manejo de balón, lo que resultó en su reserva para el próximo partido.
La derrota frente a Joventut deja a Lenovo Tenerife con la dura tarea de reagruparse y prepararse para su próximo encuentro. Para Vidorreta y su equipo, la clave será aprender de los errores cometidos y trabajar para superar las dificultades físicas que están afectando su desempeño en la cancha.
