¿Cómo están las plantillas WNBA? Cortes, espacio salarial, sensaciones…

El inicio de la temporada 2024 de la Women’s National Basketball Association (WNBA) está a la vuelta de la esquina, y los equipos de la liga están trabajando a contrarreloj para afinar sus plantillas antes del 14 de mayo. Aunque los general managers han tenido la oportunidad de evaluar hasta 18 jugadores en sus campos de entrenamiento, la realidad es que cada franquicia debe reducir este número a 11 o 12 jugadores, dependiendo del espacio salarial disponible. Sin embargo, a veces, los movimientos ideales no pueden realizarse.

Para facilitar la comprensión de la situación de cada equipo, dividimos cada plantilla en cuatro categorías: contratos garantizados, contratos no garantizados pero con un lugar asegurado, contratos no garantizados pero con opciones serias, y aquellos cuyo futuro está en el aire.

Contratos garantizados se refieren a aquellos jugadores que tienen un contrato de veterano o un contrato protegido. Esto significa que si una franquicia decide cortar a uno de estos jugadores, no se irán gratis. La franquicia tendrá que pagarles el dinero acordado, por lo que es muy poco probable que esto suceda.

Por otro lado, los jugadores bajo la categoría de contratos no garantizados pero con un lugar asegurado son aquellos cuyos contratos no están protegidos y las franquicias podrían cortarlos sin ningún costo. Sin embargo, son jugadores de primer nivel que aportan flexibilidad a la franquicia. Esto puede ser porque solo se pueden tener seis veteranos protegidos, y estos jugadores han decidido aceptar un acuerdo no garantizado. Un buen ejemplo de esto es Breanna Stewart.

En la categoría de contratos no garantizados pero con opciones serias, la decisión se vuelve más subjetiva. Estos son jugadores que han tenido buenas temporadas o se espera que tengan un papel significativo en la próxima campaña. Cada año, hay algunas sorpresas en este grupo, ya sea porque las franquicias ven las cosas de manera diferente o porque las restricciones salariales obligan a los GM a tomar decisiones económicas.

Finalmente, los jugadores cuyo futuro está en el aire son aquellos que es poco probable que consigan un lugar en la WNBA. Muchos de ellos se mantendrán enlazando contratos temporales, mientras que otros generarán interés para completar algunas listas.

A continuación, se presentan los detalles de algunas franquicias y cómo están configurando sus plantillas para la próxima temporada.

Connecticut Sun ha cerrado su plantilla después de sus últimos movimientos en el mercado. A pesar de llevar a hasta ocho jugadoras al training camp, el reciente traspaso de Queen Egbo podría dejar sin lugar a todas ellas, ya que no tienen espacio salarial para contar con 12 jugadoras y Egbo sería la número 11.

Atlanta Dream no tiene problemas a nivel salarial y puede comenzar la temporada con 12 jugadoras. Chicago Sky tendrá 11 o 12 jugadoras, dependiendo de las decisiones que tomen. Dallas Wings necesitará hacer un corte más.

Indiana Fever tiene suficiente espacio para tener una plantilla de 12 jugadoras. Las Vegas Aces podría comenzar la temporada con estas 12 jugadoras. Por otro lado, LA Sparks podría tener la plantilla más difícil de pronosticar, ya que aunque no tendrán problemas salariales para comenzar la temporada con 12 jugadoras, no está claro cuáles serán esas 12.

Finalmente, Minnesota Lynx tiene varias jugadoras internacionales en la línea roja, lo que significa que algunas seguramente quedarán fuera. Sin embargo, podrán empezar con 12 jugadoras.

El análisis de cada equipo, jugador por jugador, muestra que el comienzo de la temporada WNBA 2024 es un momento lleno de incertidumbre y esperanza para todas las franquicias y jugadoras involucradas.

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