La emotiva carta de despedida de David Iriarte tras retirarse profesionalmente con 29 años

David Iriarte, el respetado capitán del Coviran Granada, ha anunciado su retiro del baloncesto profesional a la temprana edad de 29 años. Un jugador de baloncesto de gran competencia, Iriarte ha tenido una destacada carrera en el club, contribuyendo significativamente a sus varios ascensos y dos salvaciones en la Liga Endesa. Sin embargo, ha decidido cambiar de dirección y seguir su pasión por la medicina.

Iriarte, originario de Palma de Mallorca, tiene una larga relación con el baloncesto. Sus primeros pasos en el deporte fueron en el CB de la Cruz y el CB La Salle en Palma, donde desarrolló su amor por el juego y creó recuerdos invaluables con sus amigos. También reconoció la valiosa orientación de Toni Ramis y sus ayudantes durante esta etapa formativa.

Su talento no pasó desapercibido, y la Penya le ofreció la oportunidad de seguir creciendo durante siete temporadas. Iriarte agradeció especialmente a Paco Redondo y Dani Miret, así como a sus compañeros del equipo del ’95, por ayudarle a aprender a ganar. Durante su tiempo en la Penya, Iriarte tuvo la oportunidad de vivir experiencias inolvidables, desde ganar medallas en ligas, torneos y campeonatos hasta ser convocado para la Selección Española y ascender a la LEB Oro con el Prat.

Iriarte también agradeció al Zornotza ST y al Bilbao Basket por acogerlo durante un año novedoso para él. Destacó la importancia de Mikel Garitaonandia y Carles Durán en su desarrollo y agradeció la oportunidad de compartir la cancha con jugadores de primer nivel.

Sin embargo, fue en Granada donde Iriarte encontró su verdadero hogar en el baloncesto. Se unió a un «proyecto maravilloso» y bajo la supervisión de Óscar, Fernando y Javi, junto con otros miembros del equipo y la oficina, logró llegar a alturas que nunca pensó que alcanzaría. Iriarte mencionó que tuvo la suerte de jugar junto a jugadores magníficos que le ayudaron a madurar y a entender qué es realmente el baloncesto profesional.

La afición y el apoyo de todos los que conforman el Fundación fueron cruciales para Iriarte durante su carrera. Expresó su deseo de devolver todo el amor y el apoyo que recibió durante su tiempo en el club. Iriarte también agradeció a sus fisioterapeutas, médicos, preparadores físicos y agentes, en particular a César y Álvaro, por su ayuda durante su carrera.

El baloncesto ha sido un viaje increíble para Iriarte, y aunque se despide del juego como jugador profesional, agradece a todos los que han sido parte de su viaje. Agradeció especialmente a su familia, sus compañeros y amigos, y a su pareja, Carla, por su apoyo incondicional.

Iriarte puede estar dejando el baloncesto profesional, pero su amor y pasión por el juego son evidentes. Aunque su carrera en la cancha puede haber terminado, su viaje en la medicina recién está comenzando. El legado que deja en el baloncesto, sin embargo, es innegable, habiendo dejado una huella indeleble en el Coviran Granada y en el corazón de sus seguidores.

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