En una entrevista realizada por la periodista Laura Arroyo en El Tablero, de Canal Red, Natalia Lago, integrante de la organización juvenil Contracorriente, relató la actuación policial contra estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid durante la huelga educativa y defendió la preparación de la huelga general del 11 de noviembre en el Estado español.
El programa comenzó con un vídeo del saludo enviado por Contracorriente a la juventud francesa, movilizada desde hace tres semanas. A partir de ahí, Arroyo conversó con Lago sobre las protestas desarrolladas en Madrid en el contexto de la huelga educativa.
La referente juvenil describió lo sucedido en Ciudad Universitaria, donde, según afirmó, un piquete informativo fue intervenido por la Policía. “Estábamos haciendo un piquete informativo, estábamos ejerciendo nuestro derecho a huelga y de la nada vino la policía, nos empezó a reventar a porrazos”, declaró. Lago señaló que se produjeron varias cargas, una en la calle y otra dentro del parque, y que los agentes retiraron la pancarta de las estudiantes.
La entrevistada calificó la actuación de “salvaje” y sostuvo que antiguos estudiantes que combatieron el franquismo compararon estas cargas con las de los grises, el Cuerpo de Policía Armada de la dictadura. Según su balance, hubo cinco detenidas y más de tres compañeras atendidas en el hospital, aunque todas ya se encuentran en libertad. Asimismo, exigió el archivo de las causas abiertas y cuestionó que el rectorado autorizara la intervención policial dentro del campus.
Para Lago, la represión evidencia el temor ante una juventud movilizada tanto por la educación pública como por el acceso a la vivienda. También recordó la acampada y valoró que la movilización lograra imponer “desde abajo” la convocatoria de una huelga general, una situación que, remarcó, no se producía desde hacía 14 años.
Después de los incidentes, las estudiantes se movilizaron hacia la Puerta del Sol junto al profesorado. Contracorriente prepara ahora las jornadas de huelga educativa de los días 4 y 5 de noviembre, además de la huelga general del día 11. Lago defendió seguir el ejemplo de Francia y criticó a un Gobierno que, en sus palabras, actúa de forma represiva. También sostuvo que a la extrema derecha se la enfrenta en las calles y no gobernando con Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior.
Unidad con los piquetes obreros
Lago situó la alianza entre estudiantes y trabajadores como un eje central de la movilización. Afirmó que tanto el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, que defendió la actuación policial, como el Ejecutivo central temen que las estudiantes se incorporen a los piquetes obreros.
Según planteó, el objetivo es evitar que la huelga sea una convocatoria decidida exclusivamente desde arriba y conseguir que se paralicen realmente las universidades. Aunque prevé un contexto de “mucha represión”, sostuvo que la respuesta debe articularse mediante la lucha de clases, la huelga y la unidad con la clase trabajadora.
Precariedad educativa y gasto militar
La integrante de Contracorriente relacionó las dificultades de acceso a la vivienda, la falta de financiación educativa y el rearme. Tras ocho años de gobiernos progresistas, aseguró que la juventud se encuentra en una situación de creciente precariedad dentro de un sistema capitalista que, según expresó, la condena a la miseria.
En ese sentido, cuestionó que el último presupuesto militar destine 60.000 millones de euros a armamento. Lago afirmó que esos recursos se orientan a futuras guerras y a confrontar a la juventud y a la clase trabajadora de otros países en favor de los intereses imperialistas del Estado español.
Sobre las movilizaciones juveniles europeas, señaló que no se limitan al Estado español. Mencionó el caso de Francia, donde, según dijo, estudiantes se movilizan no solo contra una ley, sino contra un sistema, con referencias a la revolución y al Mayo del 68. También aludió a Italia, donde se están empezando a tomar escuelas cuando se cumple un año de la primera huelga general por Palestina.
Para Lago, se trata de una juventud que comienza a salir a las calles, que cuestiona a los gobiernos independientemente de quién los dirija y que extrae la conclusión de que es necesario luchar por un mundo radicalmente diferente.
Rechazo al “mal menor” y a las promesas electorales
Preguntada por las elecciones del 29 de noviembre, Lago rechazó que las movilizaciones sociales se conviertan en una campaña o en una papeleta electoral. También se opuso a que el malestar juvenil se canalice hacia un Congreso que, según definió, está al servicio de los rentistas, los capitalistas y el rearme imperialista, a cambio de promesas que consideró insuficientes.
La dirigente juvenil afirmó que el capitalismo no puede reformarse ni humanizarse. Como primera tarea, defendió que la huelga general del 11 de noviembre se construya desde abajo, mediante la unidad de trabajadoras y estudiantes, para responder a los ataques sin importar qué Gobierno esté en el poder.
