La estrella de baloncesto Mike James era, hasta el inicio de los playoffs, el gran candidato a llevarse el premio de MVP de la Euroliga. Su actuación estelar durante la temporada regular había llevado al Mónaco a ostentar el tercer mejor balance de la competición, además de convertirse en el jugador con más valoración media por partido. Pero tal vez el logro más destacado de James fue batir el récord histórico de anotación de la Euroliga, un hito que solidificó aún más su candidatura al MVP.
No obstante, después de solo tres semanas, el panorama cambió drásticamente. El Mónaco fue eliminado en el quinto partido por el Fenerbahce, lo que ha sembrado dudas sobre si James merece o no el título de MVP de la Euroliga. A diferencia de competiciones como la NBA o la Liga Endesa, en la Euroliga se tiene en cuenta el desempeño del jugador durante toda la temporada, incluyendo tanto la temporada regular como los playoffs.
Las eliminatorias juegan un papel crucial en la determinación del ganador del premio, y la actuación de James en los últimos cinco partidos ha sido notablemente inferior a la que mostró durante las anteriores 34 jornadas. Durante la temporada regular, James promedió 18,7 puntos (con un 48,4% de acierto en tiros de dos, un 38% en tiros de tres y un 77,2% en tiros libres), 4,2 rebotes, 5,1 asistencias, 1,2 robos, 2,1 pérdidas y 20,1 de valoración en 31:16 minutos de media por partido.
Comparativamente, durante los playoffs, su rendimiento disminuyó a 13,0 puntos (con un 34,3% de acierto en tiros de dos, un 30,8% en tiros de tres y un 77,3% en tiros libres), 3,0 rebotes, 4,8 asistencias, 1,0 robos, 1,6 pérdidas y 15,0 de valoración en 34:20 minutos de media por partido. Esta disminución en la efectividad en el tiro ha sido un factor determinante en las dudas que han surgido en torno a su candidatura al MVP.
Irónicamente, las mejores actuaciones ofensivas de James en la serie contra el Fenerbahce coincidieron con victorias del equipo rival. En las dos victorias de su equipo, James anotó un total de 18 puntos, pero su rendimiento se vio afectado por la sólida defensa de Nick Calathes, quien acabó siendo el héroe del equipo turco. Una canasta, o en este caso dos triples, pueden decidir el premio.
Si alguno de los lanzamientos de Calathes no hubiera entrado, probablemente no estaríamos discutiendo la candidatura de James al MVP. El Mónaco habría obtenido su pase a Berlín y Mike James habría recogido su merecido MVP. Sin embargo, será el Fenerbahce quien juegue las semifinales, y eso debe tener un gran peso en la votación. Un gran desempeño en la fase regular puede no ser suficiente para ganar el premio, como lo demuestra la historia de la Euroliga, que nunca ha visto a un equipo perder un quinto partido en casa hasta que le sucedió al Mónaco.
Hasta la fecha, ningún jugador que se haya quedado fuera de la Final Four ha ganado el MVP de la Euroliga. Este puede ser el argumento de mayor peso en contra de la candidatura de James. Desde la temporada 2004-05, todos los ganadores del MVP de la Euroliga han sido jugadores que llevaron a sus equipos a la Final Four, desde Anthony Parker del Maccabi Tel Aviv en 2004-05 hasta Sasha Vezenkov del Olympiacos en la temporada 2022-23.
Mientras esperamos el veredicto final, es innegable que Mike James ha tenido una temporada excepcional, rompiendo récords y liderando a su equipo a nuevas alturas. Sin embargo, el premio al MVP de la Euroliga no solo premia el rendimiento individual, sino también el éxito del equipo. Y en este último aspecto, James y el Mónaco se quedaron cortos este año.
