El misterio de la luz misteriosa que iluminó el cielo nocturno en diferentes ciudades de Chile y otros países de América Latina el pasado miércoles capturó la atención de muchas personas. Muchos se preguntaron si podría ser un OVNI, un cometa, un evento astronómico o incluso una estrella fugaz. Las conjeturas se extendieron en las redes sociales, donde las personas compartieron imágenes y videos del resplandor.
Testigos describieron la luz como una pelota blanca con una estela del mismo color que se movió lentamente por el cielo durante varios minutos. Algunos informes en los medios incluso sugirieron que podría tratarse de un OVNI sobrevolando la Patagonia y otras provincias argentinas.
Pero, lejos de las teorías de OVNIs y otras especulaciones que surgieron en las plataformas digitales, la misteriosa luz resultó ser el cohete Long March 3B/E. Este imponente vehículo de lanzamiento orbital, también conocido en chino como Chang Zheng 3B, ha sido una pieza esencial en la exploración espacial de China desde su introducción en 1996.
La plataforma científica Frontera Espacial de Chile explicó que el objeto en el cielo parecía una nube muy tenue, similar a una nebulosa. Según ellos, «se trata seguramente de los gases residuales y la etapa superior tras el lanzamiento del cohete».
Cristian Riffo, periodista y ufólogo, explicó que el lanzamiento de este cohete tenía como misión colocar varios satélites en órbita. «Hay otras misiones, pero ese era el objetivo en este caso en particular», explicó.
De hecho, el lanzamiento de la cápsula espacial, que tuvo lugar a las 21:50 (hora chilena), tenía como objetivo poner en su órbita preestablecida el satélite de telecomunicaciones Smart Skynet-1 01. Para cumplir con este objetivo, el cohete fue lanzado desde el Centro de Lanzamiento de Satélites Xichang, en Sichuan, China.
Al ser consultado sobre si este «fenómeno» podría volver a ocurrir, Riffo indicó que próximamente se desarrollarían nuevos lanzamientos. Por lo tanto, es posible que lo que se vio en los cielos la noche del miércoles pueda repetirse. «Las personas van a estar más preparadas y no se sorprenderán tanto, porque va a ser un fenómeno muy similar», explicó.
El evento sirve como un recordatorio de que no todo lo que brilla en el cielo es un misterio sin resolver. A veces, simplemente es un testimonio del progreso humano en la exploración espacial. En este caso, lo que comenzó como un misterio OVNI resultó ser un hito en las telecomunicaciones y la exploración espacial. Y aunque este fenómeno fue esclarecido, sin duda seguirán surgiendo nuevas luces misteriosas en el cielo, alimentando nuestra imaginación y curiosidad sobre lo que se encuentra más allá de nuestro planeta.
