La trágica muerte de un conscripto en un entrenamiento: ¿Negligencia militar?
El pasado fin de semana, un desgarrador suceso sacudió a la región de Arica y Parinacota en Chile. Durante un viaje de entrenamiento en la zona de Putre, un conscripto de 19 años, Franco Vargas, perdió la vida en circunstancias que son objeto de investigación. Pero la tragedia no terminó ahí. Cuarenta y cinco de sus compañeros presentaron síntomas de una infección respiratoria.
Romina Vargas, la madre de Franco, anunció que demandará al Ejército por la muerte de su hijo. En una entrevista con el matinal de CHV, Contigo en la mañana, el abogado de la familia, Sebastián Andrade, reveló detalles del incidente. Andrade criticó fuertemente el hermetismo del Ejército y mencionó que todavía no tienen el nombre del coronel a cargo de la campaña en la que murió Franco.
El abogado detalló que la campaña comenzó el 27 de abril. Los conscriptos fueron levantados a las 05:00 de la mañana y trasladados a una región a más de tres mil metros de altura. En medio de temperaturas de -15 grados bajo cero, los jóvenes solo estaban vestidos con una polera y pantalones. No llevaban una primera capa de ropa, según Andrade.
«Franco le dice al Coronel ‘yo no me siento en condiciones, no creo que lo vaya a lograr’, y el Coronel hace caso omiso», relató Andrade. Franco se desvaneció y se desmayó mientras caminaba, y el Coronel lo humilló repetidamente, lo trató de cobarde y lo obligó a seguir adelante. Franco se desmayó al menos en tres ocasiones antes de ser llevado de regreso al regimiento en Putre sin signos vitales.
Además del relato del abogado, el matinal reprodujo dos audios de testigos de la muerte de Franco. Uno de ellos era un compañero de campaña y el otro, el padre de otro conscripto que participó en el entrenamiento. Ambos testigos corroboraron la versión de Andrade y describieron cómo Franco fue obligado a continuar a pesar de su condición.
María, madre de uno de los conscriptos, también reveló detalles de lo que le contó su hijo. Según ella, su hijo pertenece al mismo escuadrón que Franco y presenció todo lo que sucedió. Su hijo también es parte de los 45 jóvenes que presentaron un cuadro infeccioso de origen respiratorio. Según María, su hijo le dijo que «no quiere subir a Putre, no quiere ir a sufrir de nuevo allá arriba», refiriéndose a los abusos y maltratos que sufren durante el entrenamiento.
El Gobierno chileno ha prometido investigar la muerte de Franco. La Ministra Secretaria General, Camila Vallejo, declaró que el Ministerio de Defensa está trabajando para recoger toda la información sobre el incidente y proteger a los jóvenes afectados.
Por su parte, el Ejército de Chile alegó en un comunicado que Franco presentó problemas respiratorios durante un «descanso» en una marcha de instrucción. Según ellos, fue trasladado de inmediato a la enfermería del predio de instrucción, donde fue estabilizado por el enfermero militar antes de ser llevado al CESFAM de la comuna de Putre, donde se constató su deceso.
El trágico incidente ha provocado un debate nacional sobre las condiciones de entrenamiento y cuidado de los conscriptos en el Ejército chileno. La demanda presentada por la madre de Franco y las revelaciones de su abogado y otros testigos podrían arrojar luz sobre lo que realmente sucedió en aquel fatídico día y si la muerte de Franco podría haberse evitado. La verdad sobre el caso de Franco Vargas podría tener implicaciones significativas para el futuro del servicio militar en Chile.
