En la ciudad de Ovalle, en la región de Limarí, Chile, una vivienda abandonada está causando preocupación entre los vecinos. Ubicada en la calle Portales N°290, frente a la Escuela Arturo Alessandri, esta casa de adobe ha estado deshabitada durante varios años y representa un riesgo de derrumbe.
Los vecinos de las casas cercanas a esta propiedad han expresado su preocupación por la situación. Según uno de los residentes, personas sin hogar han estado entrando a la casa, y parece que incluso han estado haciendo fuego dentro para mantenerse calientes. Este vecino también comparte su temor de que la casa pueda convertirse en un foco de delincuencia, especialmente para los estudiantes de la escuela cercana.
La casa ha estado abandonada desde principios de los años 90. Durante el terremoto de 2015, la propiedad sufrió daños significativos. Según el vecino, una de las paredes de la casa cayó sobre su propiedad, destruyendo su cocina. A pesar de que la Municipalidad limpió los escombros, la casa ha seguido deteriorándose, con personas que ingresan y tiran basura y otros que se llevan materiales de construcción.
Según un DECRETO EXENTO N° 21.826 emitido por la Municipalidad de Ovalle en diciembre de 2015, se ordenó la demolición total de la propiedad. Los gastos de estos trabajos serían responsabilidad del propietario del inmueble. Sin embargo, hasta ahora, la demolición no se ha llevado a cabo.
El vecino afectado consultó a la municipalidad hace varios años y fue informado de que era un problema privado y que no podían hacer nada al respecto. Al preguntar nuevamente en enero, le dijeron que el decreto podría haber caducado debido al tiempo transcurrido. Aunque el documento puede que ya no tenga validez, la propiedad sigue deteriorándose.
El propietario de la casa abandonada, según el vecino, es una persona mayor que ha prometido viajar para atender el asunto, pero hasta ahora no lo ha hecho. Aunque el vecino afectado ya no vive allí, sigue siendo dueño de la propiedad colindante, que ahora tiene arrendada. Según él, sus arrendatarios han informado sobre ruidos en la noche y personas que entran a la casa abandonada para fumar marihuana o beber.
Lo que esperan los vecinos de esta situación es que la Alcaldía de Ovalle visite la propiedad, vea la situación y ordene la demolición del segundo piso. El vecino afectado dice que la casa es muy alta, comparable a un edificio de tres o cuatro pisos, y que le falta una pared. También sugiere que, como mínimo, se debería construir un cierre para evitar más daños y peligros.
En respuesta a la situación, el alcalde de Ovalle, Jonathan Acuña, dijo que preferiría entregar la información el lunes, de manera responsable, con los antecedentes formales por parte de la DOM (Dirección de Obras Municipales). El alcalde reconoció que, dado que la situación data de 2015, hay muchos detalles que le gustaría compartir con total claridad.
Por otro lado, en otras comunas del Limarí, como Punitaqui y Río Hurtado, se están tomando medidas para tratar con propiedades abandonadas y dañadas. En Punitaqui, el alcalde Carlos Araya dijo que están realizando un catastro del casco urbano para las viviendas que requieren demolición. En Río Hurtado, la municipalidad ha emitido dos decretos de demolición en 2024. Este proceso se origina después de que los propietarios solicitan el decreto al Departamento de Obras de la municipalidad, que luego evalúa si la vivienda está en peligro de derrumbe y si está inhabitable.
La situación de la casa abandonada en la calle Portales N°290 en Ovalle es un recordatorio de los riesgos que pueden representar las propiedades deshabitadas y deterioradas para la seguridad y el bienestar de la comunidad. Este caso destaca la importancia de la gestión eficaz de las propiedades abandonadas por parte de las autoridades locales y la necesidad de cooperación y comunicación efectiva entre los propietarios, los vecinos y la municipalidad.
