¿Desde cuándo? Proyectan aumento de hasta un 45% en boletas de luz en la región

A partir del 1 de julio, las familias de la Región de Coquimbo enfrentarán un duro golpe a sus bolsillos debido a que las tarifas de electricidad subirán más de lo previsto para los clientes residenciales. Esta alza, superior a lo anticipado, es el resultado de un incremento en los costos por cargos de transmisión eléctrica, tras la aprobación de la Ley de Estabilización Tarifaria. Se estima que el incremento podría alcanzar hasta un 45% en algunas áreas.

Humberto Verdejo, académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Usach, señala que las tarifas de luz se componen de tres componentes: el precio de la energía (70%), el costo de la transmisión (10%) y el costo de distribución (20%). Durante el primer semestre de la Ley 21.667 se proyectan incrementos en las tarifas debido a la normalización del precio de la energía. Como resultado, los usuarios que actualmente pagan hasta 45.000 pesos podrían experimentar un aumento de entre 22% y 36%.

De manera similar, los usuarios que pagan entre 45.000 y 65.000 pesos verán un alza del 45.11%, mientras que aquellos que cancelan más de 65.000 pesos tendrán un aumento de alrededor del 37%. Verdejo explica que estas variaciones se calculan en base al informe técnico preliminar del precio de nudo promedio del primer semestre de 2024. El informe definitivo, que ajustará los precios finales, está pendiente.

Juan Meriches, director ejecutivo de Empresas Eléctricas AG, apunta a la normalización de las tarifas como la principal causa del incremento en las cuentas de luz. Meriches recuerda que las cuentas han estado prácticamente congeladas desde el estallido social de 2019 y durante la pandemia. El ejecutivo concuerda en que el 70% del valor de las cuentas corresponde al precio de la energía que entregan las empresas generadoras de electricidad.

La deuda acumulada debido al congelamiento tarifario fue abordada recientemente por la Ley de Estabilización Tarifaria. Esta permitirá un proceso gradual de ajuste, mientras que otros componentes de la cuenta, como la transmisión y distribución, también tendrán ajustes, aunque menores. Meriches sugiere que las familias adopten medidas de eficiencia energética para reducir su consumo y evitar un mayor impacto en sus bolsillos.

El Gobierno, consciente del inevitable incremento en las cuentas de electricidad, impulsó la Ley de Estabilización Tarifaria. Según la seremi de Gobierno, Paulina Mora, esta ley cuenta con el apoyo transversal de los parlamentarios para evitar que los hogares tengan que pagar montos duplicados de un día para otro. Además, por primera vez, se cuenta con un subsidio para que los sectores más populares puedan pagar sus cuentas de luz.

Este subsidio, contemplado en la Ley de Estabilización Tarifaria, beneficiará a más de 1.1 millones de familias a nivel nacional, incluyendo a aproximadamente 210 mil hogares de la Región de Coquimbo. La ayuda, que podrá ser postulada cada seis meses, fluctuará entre $6.000 y $12.000 mensuales para financiar parte de la boleta de electricidad.

Ante este escenario, el diputado Marco Antonio Sulantay, miembro de la Comisión de Minería y Energía de la Cámara, anunció que citarán al ministro de Energía, Diego Pardow, para que explique si estaba al tanto de que las alzas reales serían prácticamente el doble de lo informado antes de la discusión del proyecto de Ley. “La situación es muy preocupante, ya que el ajuste en las cuentas comienza el próximo mes (julio) y nuevamente los más perjudicados serán los usuarios de clase media y las pymes”, señaló Sulantay.

El impacto de estas alzas en las familias de la región es significativo. Pablo Pinto, economista y rector de las instituciones Santo Tomás, explicó que los aumentos proyectados en los costos relacionados con la energía y los cargos de transmisión en Coquimbo varían entre el 21% y el 44%, dependiendo del nivel de consumo. Según Pinto, una familia chilena que gasta $600.000 al año en su cuenta de energía podría ver su boleta mensual promedio elevarse a aproximadamente $72.000. Esto se traduce en un gasto anual de cerca de $864,000.

Además, Orlando Robles, académico de la ULS, advierte que el incremento en las tarifas de luz podría generar un efecto dominó en los precios de otros bienes y servicios esenciales. Robles señala que las familias podrían verse obligadas a ajustar sus hábitos de consumo, limitando el uso de electrodomésticos o buscando alternativas más eficientes para ahorrar energía. Este escenario plantea un desafío adicional para el presupuesto familiar, especialmente para aquellos hogares con menores ingresos.

No sólo las familias se verán afectadas, sino también las empresas. La rentabilidad y competitividad de estas podrían verse amenazadas por el aumento en los costos de producción. Algunas empresas podrían verse obligadas a trasladar costos a los consumidores, lo que podría generar un aumento en los precios de bienes y servicios. En este escenario, la búsqueda de alternativas energéticas más eficientes se vuelve crucial para mitigar los efectos negativos en la productividad y rentabilidad de las empresas.

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