La Región de Coquimbo en Chile se encuentra en un estado de recuperación tras las recientes precipitaciones que causaron alteraciones en el tráfico de personas y vehículos. A pesar de que la región soportó las precipitaciones de manera general, se registraron ciertas interrupciones debido a la crecida de ríos y el desbordamiento de arroyos, lo que llevó a cortes de algunas rutas en las comunas interiores.
El alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, expresó su preocupación por la situación, afirmando que, aunque hubo situaciones que requieren resolución, ahora es el momento de pensar en el «post evento» y en cómo restablecer la normalidad de los servicios. Herrera señaló que hay caminos que aún presentan situaciones complicadas y algunos residentes que están incomunicados.
El alcalde describió las dificultades causadas por el desbordamiento de aguas de arroyos en áreas como Cárcamo, El Tome, Las Américas, Piedras Bonitas y Campanario. Añadió que, dada la irregularidad de las precipitaciones y la escasa población de estas áreas, no está seguro de si se cumplirán los criterios del modelo de gobierno que se ha construido, que requiere una rentabilidad social para poder llevar a cabo obras de envergadura.
Herrera propuso la idea de reemplazar los badenes, que se inundan cuando se desbordan los arroyos, por puentes. Sin embargo, dudó de si el Estado podría destinar inversión para tal propósito. «Lo más probable es que no dé para un puente, lo cual es lamentable», afirmó Herrera, añadiendo que este tipo de decisiones terminan aislado a las mismas personas de siempre.
El alcalde sugiere un trabajo permanente para que los badenes puedan soportar una cantidad significativa de agua, aumentar su altura o incluso canalizar el arroyo. Asimismo, señaló que dos escuelas en Cárcamo y Los Perales de Campanario no podrán realizar clases debido a que los caminos no están habilitados y no lo estarán para este lunes.
Por su parte, Carlos Araya, alcalde de Punitaqui, destacó que las fuertes lluvias causaron inconvenientes como deslizamientos de tierra en diferentes sectores de la comuna, cortes de energía eléctrica y desbordamiento de arroyos. Al igual que Herrera, Araya también abogó por la construcción de puentes en estos sectores para evitar estos inconvenientes para la comunidad y ha estado gestionando esta posibilidad ante el Ministerio de Obras Públicas.
Además, Araya sugirió la necesidad de un embalse para recolectar todas estas aguas. A pesar de que la lluvia es infrecuente en la zona, cada 8 a 10 años aproximadamente, considera que, dada la extrema sequía, se debe evaluar esta posibilidad.
Por otro lado, Hernán Ahumada, alcalde de Paihuano, explicó que el corte de caminos por el desbordamiento de arroyos en su comuna ocurre principalmente en la ruta 41, que conecta La Serena con Vicuña. Ahumada también consideró que la propuesta de reemplazar los badenes por puentes sería aplicable para la ruta 41, la cual se ve más afectada por el desbordamiento de agua y tiene un mayor tráfico vehicular.
Consultado al respecto, el seremi de Obras Públicas, Javier Sandoval, explicó que la construcción de puentes para el cruce de ríos y arroyos es un anhelo de todos para mejorar, mantener y dar mayor seguridad a la conectividad en el tiempo. Sin embargo, Sandoval puntualizó que estas son obras de gran envergadura en cuanto a planificación y monto de inversión. A pesar de que se consideran indispensables en muchas localidades, obras como los puentes requieren también de la Rentabilidad Social (RS) por parte del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Esta es lo que permite a una institución del Estado realizar dicha inversión.
Sandoval afirmó que estas inversiones requieren ser justificadas con determinadas cantidades de tránsito diario de vehículos, las que muchas veces no son suficientes en pequeñas localidades. Por todas estas razones, y por la necesidad de dar respuesta a la conectividad en el corto plazo, la Dirección de Vialidad no tiene otra opción que construir badenes en muchos de estos casos.
En conclusión, las recientes precipitaciones han resaltado la necesidad de una mejor infraestructura en la Región de Coquimbo, y los alcaldes locales están abogando por soluciones a largo plazo para evitar futuras interrupciones del tráfico y la vida diaria de los residentes de la región.
