La aprobación de 492 patentes de alcoholes en una reciente sesión del Concejo Municipal de La Serena ha provocado una oleada de críticas de varios concejales y miembros de la comunidad. A pesar de la insistencia de un grupo de concejales que exigían un examen más detallado de algunos locales debido a los delitos cometidos en su interior, las patentes fueron aprobadas con 7 votos a favor y 4 en contra.
La concejal Carmen Zamora expresó su decepción por la decisión, afirmando que era una oportunidad perdida para abordar seriamente las incivilidades y la inseguridad en los locales que venden alcohol, especialmente en el casco histórico de La Serena. A pesar de una intensa discusión, la propuesta fue aprobada en su mayoría. El hecho de que los contribuyentes pudieran pedir reposición, reuniones, lobby y hasta demandar, influyó en que algunos concejales cambiaran su voto aprobando la propuesta.
Zamora acusó al alcalde Roberto Jacob de mantener una postura intransigente al insistir en la votación a pesar de las objeciones. Jacob tuvo la oportunidad de presentar su solicitud en las próximas sesiones de julio, pero decidió seguir adelante con la votación.
El concejal Félix Velasco argumentó que la aprobación de las patentes debería ser invalidada. Señaló que en la página web del municipio se mencionan infracciones y multas a locales que no se mencionaron durante la votación. Según Velasco, varios locales del casco histórico han sido objeto de numerosas infracciones y han sido fiscalizados por los equipos municipales junto con otras instituciones como Salud y Servicios de Impuestos Internos.
Velasco también denunció que existen locales con patente de restaurante que cuentan con áreas privadas donde se ejerce la prostitución. Declaró que la situación en el centro de la ciudad incluye la venta de drogas y la prostitución.
El alcalde Jacob, por otro lado, insistió en que los locales señalados por los concejales no tenían infracciones, multas, ni quejas de vecinos. Afirmó que el municipio se guía por estos factores para otorgar las patentes. Jacob también advirtió que no correría el riesgo de cuestionar la entrega de patentes sin contar con los antecedentes necesarios.
Nicole Guajardo, jefa de Patentes Comerciales del municipio, corroboró la postura del alcalde. Aseguró que los locales mencionados por los concejales no tenían ningún antecedente que los presentara como observados. Según Guajardo, aunque los locales habían sido fiscalizados por la Dirección de Obra y la Seguridad Ciudadana, no tenían observaciones, infracciones o cuestionamientos.
La concejal Daniela Molina pidió «más confianza» en los concejales cuando se plantean este tipo de denuncias. Sugirió que se revisaran las cámaras de seguridad para verificar sus afirmaciones.
Daniela Norambuena, postulante a alcaldesa y concejal, advirtió que la Cámara de Comercio, los locatarios y las juntas de vecinos del centro han expresado su preocupación por la situación del casco histórico. Norambuena sostuvo que el centro se había convertido en un «barrio rojo» en algunas horas y abogó por establecer una ordenanza municipal con respecto a ciertos horarios y funciones que deberían cumplirse en el casco histórico.
En resumen, la aprobación de las patentes de alcoholes ha generado un debate en La Serena, con críticas centradas en las incivilidades y la inseguridad en algunos locales. La decisión ha sido objeto de críticas por parte de los concejales y miembros de la comunidad que consideran que la aprobación masiva de patentes representa una oportunidad perdida para abordar estos problemas. A pesar de las críticas, el alcalde y la jefa de Patentes Comerciales del municipio insisten en que las patentes se otorgan basándose en la ausencia de infracciones, multas y quejas de vecinos.
