A las 19:30 horas de un reciente sábado en la calle Tocopilla con Federico Alfonso en Ovalle, una serie de gritos rompieron la calma del vecindario. Una pelea en plena vía pública, involucrando a mujeres y hombres que trabajan en los locales del sector, había estallado, trayendo consigo una serie de desórdenes que se prolongaron durante la noche. Esta no es una situación aislada, según los vecinos de la calle Tocopilla, que reportan incidentes similares en la zona con una frecuencia preocupante.
Según los habitantes de la zona, en esa cuadra existen cinco locales donde, afirman, se practica la prostitución encubierta. Los desórdenes y altercados de estas personas son cada vez más comunes, afirma un comerciante del sector, dejando a los vecinos, en su mayoría adultos, impotentes frente a estos hechos.
Debido a la gravedad y persistencia de los disturbios, los vecinos decidieron presentar denuncias formales contra estos locales, en los cuales se estarían cometiendo actos incívicos a plena vista de todos. «Estos locales están aumentando en el sector. Funcionan de forma irregular en Benavente con Antofagasta y Tocopilla. Son personas indocumentadas. Además, se generan peleas entre ellas o con los clientes», sostiene un líder de los comerciantes del lugar, respaldando sus afirmaciones con videos de peleas y de personas orinando en la calle durante el día.
Desde el municipio de Ovalle se ha afirmado que todos los locales de expendio de bebidas alcohólicas deben funcionar con una patente del rubro y se han llevado a cabo inspecciones en conjunto con la PDI, Carabineros, Impuestos Internos y la Inspección del Trabajo. Entre los resultados de estas inspecciones, el municipio subraya que la PDI ha cursado infracciones a extranjeros ilegales, mientras que el SII y la Dirección del Trabajo también han multado a locales por infracciones detectadas.
Esta problemática no se limita a la comuna de Ovalle, sino que se repite en otras áreas, como la zona céntrica de La Serena y Coquimbo. Durante la última sesión del concejo en la capital regional, se aprobaron casi 500 patentes de alcoholes, y varios concejales denunciaron que en algunos locales con patente de restaurante se estaría ejerciendo el comercio sexual.
En respuesta a estas denuncias, desde Carabineros se señala que se están llevando a cabo dos líneas de trabajo. Una de ellas tiene que ver con las fiscalizaciones ampliadas que realizan en la zona centro de La Serena, en conjunto con la delegación presidencial, la municipalidad y organismos como el Servicio de Impuestos Internos y el Servicio de Salud. «Estas son fiscalizaciones integrales que se realizan en distintos horarios y lugares, enfocadas en reducir no solo delitos sino también incivilidades que puedan generar inquietud o preocupación en la comunidad», indican desde la institución policial.
Gonzalo Arceu, director de Seguridad Ciudadana municipal de La Serena, sostuvo que en los controles, si bien han detectado mujeres al interior de estos locales, no se ha descubierto in situ prostitución. “Se hace el empadronamiento a estas mujeres, principalmente extranjeras. También es importante que, si los concejales tienen antecedentes, efectúen la denuncia respectiva. Mientras no exista una denuncia formal, las policías y el Ministerio Público no pueden investigar”, afirmó Arceu.
La misma situación se repite en algunos locales céntricos de Coquimbo, donde, tras el cartel de “fuente de soda”, trabajan mujeres, sobre todo extranjeras, que ofrecerían servicios sexuales a los clientes. Al respecto, Jaime Rojas, director de Seguridad de la Municipalidad de Coquimbo, señala que han trabajado en conjunto con Carabineros en un plan de fiscalización a los distintos locales del centro, entre ellos, locales nocturnos como nightclubs o cabarets, donde en los casos en que se han detectado irregularidades, se han realizado las denuncias correspondientes.
“Nuestros inspectores municipales y Carabineros son ministros de fe y debemos actuar en base a lo que dicta la legislación y la ordenanza municipal. Por lo tanto, cursamos la denuncia en caso de existir una irregularidad en el local que posee patente de venta de alcoholes o cabaret, y si la falta persiste, se procede con la clausura o la no renovación de la patente”, explica Rojas.
