Brasil entra en la recta final electoral entre cacerolazos, movilizaciones y debate televisivo

A una semana de la segunda vuelta, la campaña electoral en Brasil atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión. La disputa entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro está marcada por la polarización, las movilizaciones en las calles y las iniciativas de ambos espacios para captar los votos decisivos antes del balotaje del 25 de octubre.

Los dos candidatos confirmaron que participarán este domingo en el debate organizado por el Grupo Bandeirantes, TV Band, junto a otros medios de comunicación. El encuentro está previsto para las 20:00 horas, luego de varios días de incertidumbre sobre las estrategias finales de campaña.

El viernes 16 de octubre por la noche se registraron masivos cacerolazos, conocidos en portugués como panelaços, contra Flávio Bolsonaro. La protesta fue impulsada por militantes y simpatizantes de Lula mientras el candidato de ultraderecha brindaba una entrevista en vivo en el noticiero central de TV Globo.

Las primeras manifestaciones se escucharon antes del inicio de la emisión, cerca de las 21:15, y tuvieron repercusión en grandes ciudades como Río de Janeiro y San Pablo. Los participantes hicieron sonar ollas y entonaron consignas como “Fora Bolsonaro”, “Fascista” y “Ole, ole, olá, Lula, Lula”. La expresión panelaço llegó rápidamente al tercer lugar entre las tendencias globales de la plataforma X.

El diario O Estado de S. Paulo evaluó la entrevista de Flávio Bolsonaro como una intervención con afirmaciones imprecisas, engañosas y falsas, y señaló que el senador no respondió a las repreguntas de la periodista. El medio cuestionó además sus argumentos sobre el caso del Banco Master, su rechazo a asumir responsabilidades por los ataques del 8 de enero de 2023 en el intento de golpe de Estado por el que su padre está preso, las cifras económicas y los datos vinculados a los feminicidios.

El endurecimiento de Lula en materia penal

Luego de la primera vuelta del 4 de octubre, en la que Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos frente al 45% de Lula, el presidente adoptó una campaña más agresiva y polémica. Antes de los comicios había dispuesto un aumento del 15% del Bolsa Familia, y tras la primera vuelta promovió la reducción semanal de la jornada laboral a cinco días, además de proponer pasajes gratuitos durante los fines de semana.

Sin embargo, Lula también introdujo un giro en materia de seguridad. En una entrevista concedida recientemente al programa Jornal Nacional, de TV Globo, expresó su apoyo a reducir la edad de imputabilidad penal de 18 a 16 años para delitos considerados atroces.

La propuesta fue interpretada como un giro punitivista destinado a disputar votos con la ultraderecha en el terreno de la seguridad. No obstante, genera malestar entre sectores progresistas y, especialmente, entre los grupos más vulnerables. Analistas advierten que este tipo de políticas ha afectado históricamente a jóvenes pobres y negros de las periferias brasileñas, en un contexto de incertidumbre sobre su participación electoral o una posible mayor abstención.

Bolsonarismo, encuestas y tensión en las calles

Flávio Bolsonaro conserva una ventaja en los sondeos, aunque la disputa se aproxima a un empate técnico. Su campaña se apoya en propuestas de mano dura inspiradas en el modelo de Nayib Bukele y en una fuerte presencia entre el electorado evangélico. El bolsonarismo ya logró el bloque más grande del Congreso, mientras el senador enfrenta investigaciones judiciales, entre ellas un presunto financiamiento irregular relacionado con el quebrado Banco Master.

La polarización también se refleja en el espacio público. La militancia del PT suspendió algunos actos para evitar enfrentamientos violentos, una decisión que permitió una mayor presencia de las movilizaciones bolsonaristas. En Belém, en el norte del país, se produjeron incidentes aislados y enfrentamientos de baja intensidad entre simpatizantes de ambos sectores.

Las actividades previstas para este domingo

Este domingo se espera una nueva demostración de fuerza en las calles. Flávio Bolsonaro encabezará al mediodía una marcha en la Avenida Paulista, en San Pablo, junto al gobernador Tarcísio de Freitas, quien fue reelecto en primera vuelta tras imponerse ampliamente al PT.

Por su parte, la campaña de Lula realizará actividades simultáneas en tres grandes barrios de la periferia paulista: Grajaú, Itaquera y Vila Nova Cachoeirinha. En Río de Janeiro, el músico Caetano Veloso liderará un acto cultural masivo en la playa de Copacabana en defensa de la democracia.