Bregman acusó a Petri de racismo e islamofobia durante una sesión en Diputados

Luego de que la Cámara de Diputados aprobara el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuestionado en el artículo original por sus efectos sobre inquilinos, comunidades originarias y fábricas recuperadas, el diputado de La Libertad Avanza y exministro de Defensa, Luis Petri, realizó una intervención durante las cuestiones de privilegio que generó un cruce con la diputada del Frente de Izquierda Unidad, Myriam Bregman.

Petri se refirió al escenario político europeo, en un contexto de movilizaciones contra políticas de ajuste y de rearme de las potencias y países del continente. En ese marco, afirmó: “Como dijo Milei en Davos, Occidente está en peligro porque abandonó las ideas que lo hicieron grande. Y en frente, tiene un enemigo que es despiadado, que es el islamismo radical”.

El legislador también sostuvo que Europa transformó “la tolerancia en relativismo” y confundió “la hospitalidad con renuncia a exigir integración”, en alusión a la inmigración procedente de países más pobres y saqueados.

Durante la exposición, Myriam Bregman se levantó de su banca e increpó a Petri, a quien calificó de “racista” e “islamofóbico”. La diputada denunció que sus expresiones constituían un acto de racismo e islamofobia contra la población musulmana.

El presidente de la Cámara, Martín Menem, intervino en la discusión. En ese momento, Bregman le manifestó: “¡Lo van a venir a buscar a usted!”, en referencia a que los discursos de ese tipo podrían convertir en blanco de ataques a personas de ascendencia árabe.

El artículo original también plantea que la islamofobia forma parte de una disputa interna dentro del oficialismo: atribuye al sector alineado con Santiago Caputo la reproducción de una campaña vinculada al trumpismo y a la derecha internacional, en contraposición con el espacio relacionado con Karina Milei y los Menem.

Bregman sostuvo que las declaraciones de Petri son inadmisibles y deben recibir el repudio de todos los bloques legislativos. El texto concluye vinculando esta polémica con las movilizaciones que se desarrollan en Europa y con la consigna: “¡No pasarán!”.