Silverio, un rinoceronte blanco de 74,3 kilogramos, se ha convertido en el centro de atención en el Buin Zoo en Chile, al ser presentado este martes como la tercera cría de esta especie en peligro de extinción nacida en Sudamérica. Esta noticia ha sido bien recibida entre los defensores de la conservación de la vida silvestre, ya que el rinoceronte blanco es una especie que se enfrenta a una amenaza constante de extinción.
La institución zoológica ha destacado el significado de este logro en un comunicado, señalando que «No hay registros en esta parte del continente de reproducciones exitosas de rinocerontes bajo cuidado humano. Este nacimiento es un tremendo aporte a la conservación ex situ (fuera de su medio natural) de una especie que está amenazada de extinción y cuyas proyecciones son alarmantes».
Actualmente, sólo quedan 10.080 ejemplares de esta especie en el mundo, con cerca de 808 de ellos que se encuentran en zoológicos. La tasa de mortalidad de estos majestuosos animales es alarmante, con más de 1.000 ejemplares que mueren cada año en la vida silvestre. Las principales causas de esta alta tasa de mortalidad son la caza indiscriminada y la destrucción de su hábitat.
La llegada de Silverio es un rayo de esperanza en medio de estas sombrías estadísticas. Nacido el 20 de junio, Silverio ha demostrado ser un rinoceronte saludable y resiliente. Tras un parto de 4 horas, se puso de pie a los 50 minutos y tuvo su primera lactancia a las 2:30 horas, según informó el Buin Zoo.
Silverio es hijo de ‘Oliver’ y ‘Hannah’, dos rinocerontes adultos que llegaron al zoo chileno en 2013 procedentes de Sudáfrica gracias a un programa coordinado entre los servicios agrícolas y ganaderos de ambos países destinados a mejorar la conservación de la especie.
Antes de Silverio, la pareja de rinocerontes ha tenido otros dos hijos en el Buin Zoo. ‘Pantaléon’, nacida a mediados de 2017 fue su primera cría, seguida de ‘Anastasio’, que nació en 2020, en plena pandemia.
El proceso de reproducción de los rinocerontes es una tarea complicada y lenta. «Una particularidad de los rinocerontes y que explica un poco por qué es tan difícil repoblar el mundo con esta especie, tiene que ver con lo extenso de su ciclo reproductivo: después de un periodo de gestación de año y medio nace una sola cría, a la que la hembra tendrá que amamantar durante al menos un año más», indicó el zoo.
Además, suele ser «raro» reproducirlos en zoológicos cuando hay solo una pareja y, en muchas ocasiones, es necesario más de un macho para estimular la competencia. Sin embargo, el hecho de haber logrado reproducción en Buin Zoo con una sola pareja da cuenta de las excelentes condiciones de bienestar que se entregan a los animales para generarles un ambiente óptimo.
Este logro es un paso adelante en los esfuerzos de conservación de la vida silvestre y un testimonio del compromiso del Buin Zoo en la protección de las especies en peligro de extinción. Y aunque la lucha por la supervivencia del rinoceronte blanco está lejos de terminar, la llegada de Silverio y el cuidado que recibe en el Buin Zoo son un recordatorio de lo que puede lograrse a través de la dedicación y el esfuerzo por proteger nuestras especies en peligro.
