A sus 480 años, recién cumplidos, la ciudad de La Serena enfrenta el que puede ser uno de los mayores desafíos de su historia: convertirse en un área metropolitana junto a la comuna de Coquimbo.
La medida, que fue aprobada por el Equipo Interministerial para la Descentralización, encabezado por la Ministra del Interior, Carolina Tohá, tras la solicitud de constitución de área metropolitana para la conurbación, permitirá desarrollar acciones para mejorar la calidad de vida de los residentes de ambas comunas, pero también conlleva desafíos.
Con respecto a esto último, el alcalde Roberto Jacob aseguró que “esto va a tener un efecto muy positivo que ayudará a que ambas comunas crezcan. Así que ahora hay que ponerse a trabajar para que empecemos a hacer los proyectos necesarios para que esto avance”.
Jacob agregó que “esperábamos que La Serena fuera declarada área metropolitana, porque ya cumplimos con la cantidad de habitantes, que son 250 mil por cada comuna”.
“Esto va a significar mucho progreso y proyectos en conjunto, además de mejorar mucho la conectividad entre las dos comunas. También mejorará aspectos como los depósitos de residuos sólidos y permitirá hacer licitaciones en conjunto, abaratando los costos”, indicó el alcalde.
Un rol clave
En ese sentido, el director del Departamento de Arquitectura de la Universidad de La Serena, Alejandro Orellana, respondió que en el caso de la conurbación, “la gestión de residuos aparece como un desafío muy importante y urgente, debido a que el relleno sanitario El Panul está cumpliendo su vida útil y urge desarrollar un nuevo sistema de tratamiento de residuos, con otra localización e idealmente, que considere mayor desarrollo del reciclaje”.
Orellana también hizo hincapié en que “en este sentido es vital el rol que pueda cumplir el gobierno regional, para liderar y coordinar las acciones en la nueva área metropolitana”.
Para el arquitecto, otros desafíos relevantes son el desarrollo de un sistema integrado, seguro y eficiente de transporte público para la conurbación, la gestión de las instituciones de seguridad en el territorio y la planificación del crecimiento periurbano.
Menos desplazamientos
Respecto a este mismo tema, el arquitecto, doctor y consultor experto en urbanismo sustentable, Rodrigo Tapia, argumentó que “los desafíos que en términos urbanísticos se deben afrontar, guardan relación con su capacidad de mantener niveles adecuados de calidad de vida para todos sus barrios, ya que en el presente podemos ver que dicha tendencia está generando conflictos relevantes como la congestión vial y la contaminación”.
Según Tapia, “esto significa que en cada sector del área metropolitana se pueda acceder a servicios de equipamientos, comercio, ocio, sin tener que desplazarse grandes distancias, ya que la generación de subcentros autónomos en cada barrio genera menos desplazamientos, posibilita la ocupación de los espacios públicos locales y refuerza la identidad y el significado de los lugares”.
Tapia defendió la idea de que esto tiene directa relación con “romper el paradigma de la periurbanización que genera expansión del tejido urbano sobre suelo de valor ecosistémico en los bordes del límite urbano, generando vastas zonas residenciales donde sólo se duerme y se vive en función del automóvil para cubrir las necesidades cotidianas”.
Ahondando en ello, Tapia sostuvo que “en una metrópolis no se resuelve el problema de la congestión vial construyendo más vías, sino más bien, disminuyendo la necesidad de desplazamientos”.
Título nobiliario
Por su parte, el arquitecto y Magíster en Economía Urbana, Carlos Moreno, quien además es académico de la Universidad de La Serena, explicó que esta nueva realidad significa que “en una área metropolitana tienes que trabajar una lógica mucho más integrada y desde el punto de vista del financiamiento a nivel regional, se deberán priorizar proyectos de escala metropolitana, es decir que aparece un nuevo nivel de organización”.
En cuanto a los desafíos que depara el área metropolitana, Moreno señaló que “lo más relevante es el manejo de residuos, que es un problema crítico a nivel de La Serena y Coquimbo y en el resto de la región. El otro tema tiene que ver con transporte público y movilidad”.
“Mi impresión es que básicamente es un ‘título nobiliario’, al menos desde el punto de vista de la efectividad real”, reveló el arquitecto.
De acuerdo a Moreno, esto se debe a que “el problema siempre radica en la concreción de los proyectos, porque algunos se han podido concretar, pero otros se han demorado una enorme cantidad de tiempo, ya que el tema pasa por asegurar el financiamiento, para lograr el desarrollo y ejecución”.
Sumado a esto, Moreno recalcó que en el último tiempo en La Serena “no se han dado proyectos de infraestructura. Lo único visible es la remodelación del eje de Cuatro Esquinas, en el tramo de la Avenida del Mar hasta la ruta 5”.
Añadió además que “el problema base es que esta es una ciudad que sigue creciendo en muchas áreas, pero casi no hay inversión vial por parte del Estado. Por suerte ahora están llegando buses nuevos, pero desconozco lo que eso va a significar en la lógica del transporte público”.
Finalmente, el arquitecto advirtió que “La Serena es una ciudad bastante incompleta desde el punto de vista vial. Hay muchas calles a las que les faltan tramos, como por ejemplo la subida de Raúl Bitrán. También está la descontinuación de Avenida Estadio, y lo mismo pasa en el sector de Pampa Sur y La Florida”.
