El Comité de Gestión de Riesgo de Desastres (COGRID) llevó a cabo su segunda reunión en la capital, encabezada por la ministra del Interior, Carolina Tohá y el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve. La reunión, en la que también participaron los ministros de Obras Públicas, Economía, Vivienda y Defensa, así como varios jefes de servicio, se centró principalmente en la grave crisis hídrica que afecta a la provincia del Limarí.
El encuentro arrojó información vital para el futuro de la región. El delegado presidencial regional, Galo Luna, explicó que la crisis hídrica tiene dos dimensiones: la emergencia en el consumo humano y la crisis en el sector agrícola debido a la escasez de agua. Luna también reveló que se está llevando a cabo un estudio para determinar el mejor lugar para instalar una posible planta desalinizadora de emergencia para Limarí, lo que confirmaría la implementación de esta infraestructura en la provincia.
La planta desalinizadora tendría como objetivo reemplazar el consumo humano de agua, lo que aliviaría la tensión actual sobre el riego. Luna recordó que el Presidente anunció en su cuenta pública la construcción de una planta desalinizadora, principalmente para la provincia del Elqui, y reafirmó que se está estudiando una planta desalinizadora de emergencia para Limarí, que sería una solución transitoria para enfrentar la crisis en los próximos años.
Además de la planta desalinizadora, el delegado presidencial también habló de la importancia de proporcionar ayuda al sector agrícola. Luna destacó la necesidad de soluciones rápidas que permitan asegurar el consumo humano de agua potable en la ciudad de Ovalle, así como liberar agua para riego. En este sentido, mencionó la posibilidad de profundizar pozos y buscar nuevas fuentes de agua.
El delegado presidencial anunció que la próxima semana se entregará un informe de varios ministerios sobre las primeras medidas que se pueden tomar para mitigar la crisis hídrica en la región. A pesar de un déficit de 300 mm, Luna se mostró optimista de que las recientes precipitaciones permitirán estudiar la mejor manera de utilizar el agua.
Como resultado de la nueva ley que permite al Ministerio de Obras Públicas construir plantas desalinizadoras para consumo humano, se espera que una planta de este tipo sea licitada en el segundo semestre de este año. El objetivo es abordar la creciente escasez hídrica en la zona.
En esta fase, la prioridad es garantizar el suministro de agua potable para el consumo humano y satisfacer las demandas de otros sectores afectados por la crisis hídrica. La inversión prevista es de aproximadamente 209 millones de dólares. Con esta medida, también se espera aliviar el déficit hídrico que afecta a los Servicios Sanitarios Rurales de la Región de Coquimbo.
En resumen, las autoridades están realizando esfuerzos concertados para abordar la crisis hídrica en la provincia del Limarí y en la Región de Coquimbo. La construcción de plantas desalinizadoras y la búsqueda de nuevas fuentes de agua son algunas de las medidas que se están considerando para solucionar la situación. Es un desafío complejo que requiere de soluciones innovadoras y sostenibles para garantizar el suministro de agua para el consumo humano y el riego agrícola.
