Camila Rojas, una joven madre de 29 años, fue brutalmente asesinada por su vecino en La Serena, región de Coquimbo, en la madrugada del miércoles 03 de julio. Con globos y carteles, familiares y amigos rindieron homenaje a la víctima en el Parque del Recuerdo en San Pedro de la Paz, en la región del Bío Bío.
El imputado, Francisco Novoa, vecino de Camila, ingresó al domicilio de la víctima a las 4.00 am, donde agredió a la joven originaria de Concepción con un arma cortopunzante, en presencia de su hija de cinco años. El fiscal Carlos Vidal Mercado sostuvo que la agresión causó “un sufrimiento extremo e innecesario para los fines de causar la muerte a las víctimas, que a horas de la madrugada se encontraban desarmadas, durmiendo, sin ninguna posibilidad de defenderse”.
Roberta Fuentes, prima de la víctima, se unió a las voces que exigen justicia por el brutal crimen, señalando que Camila fue asesinada en manos de un psicópata. “Como familia, amigos, cercanos y como mujeres estamos súper afectadas y queremos exigir justicia por Camila, no queremos que su muerte quede en vano y que la vida siga como si nada. Queremos pedir justicia por ella y por todas las mujeres que han sido brutalmente asesinadas a manos de psicópatas, estamos cansadas de que nos sigan matando, de alguien se crea con el derecho de venir a quitarnos la vida y ni siquiera en nuestros propios hogares podamos estar tranquilas”, indicó.
En una conversación íntima, Eduardo Mendoza, amigo de la familia, recordó a Camila como «una persona muy linda, valiente, trabajadora, emprendedora, una excelente esposa, amiga, siempre ayudaba a todos, sin pedir algo a cambio».
El autor del crimen tenía varios antecedentes penales, por lo que los familiares de la víctima exigen que se le otorgue la pena máxima. “Hago un llamado para que se haga justicia, porque siguen quedando familias destrozadas. No sé cómo llamar a ese tipo de personas con tanta maldad, además esta persona tenía antecedentes por abusos sexuales, robo, hurto, entonces no me explico cómo esas personas siguen libres, con mayor razón tiene que tener la pena máxima», manifestó un familiar de la víctima.
Tras el hecho, el asesino se dirigió a una comisaría y confesó el crimen. Novoa se mantiene actualmente en prisión preventiva por homicidio calificado consumado y homicidio frustrado.
Se ha reportado que la hija menor de Camila también fue herida con el arma cortopunzante. Sin embargo, estas heridas no fueron fatales, precisamente porque su madre la protegió, según lo informado por el fiscal en la audiencia.
La trágica muerte de Camila Rojas ha generado una ola de indignación en la comunidad y ha reavivado el debate sobre la violencia contra las mujeres en Chile. La trágica historia de esta joven madre, asesinada brutalmente en su propio hogar, es un recordatorio de la urgente necesidad de abordar esta grave problemática social.
Los familiares y amigos de Camila Rojas continúan su lucha por la justicia, exigiendo la máxima pena para el autor del crimen y buscando que la muerte de Camila no quede en el olvido. Su historia resalta la urgencia de tomar medidas más firmes contra la violencia de género, y subraya la importancia de garantizar la seguridad de todas las mujeres, incluso en la supuesta seguridad de sus propios hogares.
