El futuro de MotoGP: Un cambio radical en el horizonte
El reglamento técnico de MotoGP enfrenta una profunda transformación que marcará el inicio de una nueva era para el campeonato. Esta revisión, que se realiza cada cinco años, anuncia una revolución para el ciclo que iniciará en 2027. Desde 2012, cuando se estableció la cilindrada máxima en 1.000 centímetros cúbicos, las modificaciones habían sido mínimas y se mantuvo una política de continuidad para minimizar el impacto económico en las fábricas.
Sin embargo, mientras la parte mecánica de las motos permanecía casi inalterada, el apartado aerodinámico tecnológico experimentó un boom significativo. Este desarrollo resultó en motos más rápidas, efectivas y perfectas, pero también más difíciles de adelantar, lo que cambió por completo la dinámica de las carreras.
Las críticas no tardaron en llegar. Los aficionados, que añoraban el espectáculo de las carreras de motos, expresaban su descontento con estas nuevas MotoGP llenas de alerones. Del mismo modo, los protagonistas de las carreras encontraban que pilotar estas monturas se volvía más físico y peligroso, no solo por las velocidades, sino también por la cantidad de apéndices que sobresalen y los dispositivos electrónicos que controlan.
Para llevar a cabo un cambio de esta magnitud, se necesitó el consenso de los cinco fabricantes implicados (Aprilia, Ducati, Honda, KTM y Yamaha), los equipos de la clase reina, la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) y la propia Dorna, promotora del campeonato hasta la llegada de Liberty Media, anunciada para finales de este año. En el Gran Premio de España, celebrado en Jerez, se reunieron representantes de todas las partes involucradas en la Comisión de Grandes Premios, presidida por el CEO de MotoGP, Carmelo Ezpeleta. Tras intensas negociaciones, se logró un acuerdo para definir el futuro del campeonato.
Motores más pequeños
Uno de los aspectos más destacados del nuevo reglamento técnico es la reducción de la cilindrada, que a partir de 2027 será de 850 cc. El diámetro máximo del cilindro se reducirá de 81 a 75 mm, lo que, aunque reducirá la velocidad de las MotoGP (actualmente superan los 360 km/h), también aumentará su kilometraje. Esto permitirá reducir el número máximo de motores permitidos para cada piloto en una temporada de siete a seis, lo que resultará en un campeonato más eficiente y sostenible. Esta medida se complementará con la introducción en 2027 de combustible 100% de origen no fósil. Las motos serán menos contaminantes y emitirán menos emisiones, ya que la capacidad del depósito también se reducirá de los 22 litros actuales a 20.
Además, se limitará la escalada aerodinámica con el fin de minimizar su impacto en las carreras y al mismo tiempo reducir los costos que se habían disparado exponencialmente. La anchura de la parte superior del carenado delantero se reducirá en 50 mm, mientras que el morro se retrasará otros 50 mm. Esta medida busca reducir el efecto de la aerodinámica en las rectas y en las zonas de frenado, con el objetivo de fomentar los adelantamientos, una de las características más emocionantes de las carreras de motos y lo que más entusiasma a los aficionados.
A partir de 2027, estarán prohibidos todos los dispositivos electrónicos que controlan la altura de las motos y que hasta ahora se utilizaban para las salidas (‘holeshot’) y para ganar tracción a la salida de las curvas. Esta medida busca facilitar los adelantamientos y dar más importancia a la habilidad del piloto que a la tecnología de las motos. Con el objetivo de nivelar aún más el terreno de juego, los datos GPS de los pilotos estarán disponibles para todos los equipos después de cada sesión de entrenamiento, lo que permitirá mejorar la puesta a punto de las motos durante un gran premio.
Con estas medidas, MotoGP pretende establecer las bases de un campeonato que en 2027 será más seguro para los pilotos, económico para los fabricantes, sostenible con el medio ambiente y espectacular a ojos de los aficionados.
