En los últimos meses, y con especial intensidad durante el último fin de semana, se multiplicaron las movilizaciones juveniles en distintos países. Desde India hasta Chile, con Francia como uno de los principales focos, estudiantes secundarios, universitarios y otros sectores salieron a las calles contra el ajuste, el deterioro de la educación pública, la precarización de la vida, el autoritarismo y el rearme militar.
Las protestas presentan rasgos propios en cada país, pero comparten una fuerte participación de la juventud en colegios, universidades y espacios públicos. En varios casos, las movilizaciones incluyeron acampadas, bloqueos, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y reclamos por la convocatoria a huelgas generales.
Francia: barricadas y movilización masiva
El sábado 17 de octubre, Francia vivió una jornada de movilización con más de 800.000 personas en las calles. La convocatoria fue impulsada por asambleas de estudiantes secundarios y universitarios, los Chalecos Amarillos y sectores de trabajadores, pese a que la intersindical no llamó a un paro general inmediato.
Hubo barricadas, enfrentamientos y columnas masivas que desafiaron el operativo represivo del gobierno y el cierre administrativo de colegios. El gobierno de Emmanuel Macron endureció las medidas represivas, con toques de queda y prohibiciones de manifestaciones en distintas ciudades. Algunos sectores del establishment plantearon incluso la declaración del estado de emergencia y la participación del Ejército en tareas de represión interna.
Distintos sectores convocaron al sábado 24 de octubre como un “Segundo acto” para dar continuidad a las protestas. La organización Révolution Permanente sostuvo la necesidad de que el movimiento obrero se sume plenamente y de que las centrales sindicales llamen a una huelga general contra el gobierno de Macron.
La rebelión comenzó el 21 de septiembre en el colegio Saint-Exupéry de Créteil, en la periferia obrera de París. El reclamo inicial estuvo vinculado a la falta de personal educativo y las malas condiciones edilicias, con aulas sobrepobladas y presencia de asbesto. Luego se extendió a cientos de escuelas y decenas de universidades, entre ellas París 8, Nanterre y la Sorbona, en ciudades como París, Lyon, Marsella, Toulouse y Rennes.
Las protestas cuestionan el presupuesto de ajuste del gobierno de Macron y del primer ministro Sébastien Lecornu, que contempla recortes por 54.000 millones de euros mediante congelamiento salarial y eliminación de puestos, al tiempo que incrementa el gasto militar en más de 6.400 millones.
Italia: tomas, protestas y una huelga general convocada
Bajo la consigna “hay que hacer como en Francia”, la juventud se movilizó en Roma, Turín, Florencia, Milán, Bolonia y otras ciudades italianas. Las manifestaciones repudiaron el rearme, el ajuste y al gobierno derechista de Giorgia Meloni, además de reclamar un mayor presupuesto para educación.
Milán y Bolonia registraron enfrentamientos con la policía y más de 200 detenidos, en su mayoría menores de edad. Frente a la magnitud de las protestas, Meloni convocó de urgencia a una reunión de gabinete sobre seguridad.
La Unión Sindical de Base (USB) llamó a una huelga general para el 30 de octubre. Por su parte, la CGIL, principal central sindical del país, convocó otra medida para el 20 de noviembre. El movimiento discute el bajo presupuesto educativo, equivalente al 8 % del gasto público —dos puntos por debajo del promedio europeo—, los salarios docentes estancados y las políticas del ministro de Educación, Giuseppe Valditara, cuestionadas por su carácter represivo y por expresiones racistas contra estudiantes de origen migrante.
El texto también vincula estas movilizaciones con el paro general protagonizado el año anterior bajo el lema “Blocchiamo tutto”, contra el genocidio en la Franja de Gaza.
Estado Español: educación, vivienda y convocatoria a huelga
En el Estado Español, estudiantes, docentes y trabajadores de la educación impulsaron una huelga educativa indefinida en Madrid contra el deterioro de la educación pública y el ajuste. Las protestas se conectan con el movimiento por la vivienda, cuya acampada en la Puerta del Sol cuestiona la especulación inmobiliaria, la turistificación, los alquileres elevados y los desalojos.
Durante la primera jornada de huelga, se registró represión policial en la Universidad Complutense de Madrid. Según el artículo, la policía utilizó balas de goma a corta distancia y detuvo a varios estudiantes. La Marea Verde y otros colectivos juveniles realizaron movilizaciones en el centro de Madrid para reclamar la renuncia de los responsables de la violencia policial.
También se anunciaron comités de base para preparar una huelga general el 11 de noviembre. A la vez, se aproximan las elecciones adelantadas convocadas por Pedro Sánchez para el 29 de noviembre.
Portugal: reclamos salariales y por el derecho a la vivienda
Lisboa fue escenario de una movilización contra el aumento del costo de vida, los bajos salarios y la nueva ley de alquileres. La protesta, impulsada por la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP), también cuestionó el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2027 y exigió un aumento salarial del 15 %.
Los sectores movilizados denunciaron que la especulación inmobiliaria profundiza la precariedad de las familias trabajadoras y de las nuevas generaciones. Paralelamente, organizaciones por el derecho a la vivienda instalaron carpas por tiempo indeterminado a la espera de respuestas gubernamentales. Antes habían sido reprimidas en Oporto durante un intento de acampada.
Alemania: bloqueos escolares contra la crisis educativa y el servicio militar
Luego de huelgas escolares durante septiembre, la juventud alemana llevó adelante, entre el 12 y el 16 de octubre, los primeros Schulblockaden o bloqueos escolares. Las acciones utilizaron contenedores, candados y vallas en los accesos a establecimientos educativos.
Los bloqueos comenzaron en el Französisches Gymnasium de Berlín y la escuela Max-Brauer de Hamburgo, y se extendieron a universidades como la FU Berlín. Para el viernes 16 de octubre se convocó una asamblea abierta en la TU Berlín bajo la consigna “GenZ regelt”, traducida como “la generación Z manda”.
Los manifestantes denuncian un déficit proyectado de 27.000 docentes para 2035 y el deterioro edilicio. También rechazan los planes del gobierno de Friedrich Merz para reintroducir el servicio militar obligatorio. El artículo señala que la policía desalojó bloqueos y aplicó estrangulamientos contra menores, lo que aceleró la organización de comités estudiantiles para el Paro Internacional de la Juventud previsto para el 20 de noviembre.
Bélgica: más de 50.000 personas contra el ajuste
Tras movilizaciones en Lieja, Mons y Charleroi el 8 de octubre, más de 50.000 personas, mayoritariamente estudiantes y miembros del sindicato FGTB, marcharon por Bruselas el 9 de octubre y paralizaron el transporte.
La movilización rechazó el plan de recortes de 11.200 millones de dólares del gobierno de Bart De Wever, orientado a cumplir metas fiscales de la Unión Europea y financiar gastos armamentísticos. En el ámbito educativo, los reclamos apuntan al aumento de matrículas, la eliminación de comedores gratuitos, la falta de docentes y la presencia de asbesto en edificios.
La marcha derivó en enfrentamientos con la policía en el centro de Bruselas. Se registraron más de 110 detenciones luego del lanzamiento de gases lacrimógenos. En ese contexto, crece el debate sobre un posible paro general a finales de noviembre.
Albania: protestas en Tirana y reclamo por la renuncia de Edi Rama
En Albania, las protestas estudiantiles confluyeron con la llamada “Revolución de los Flamencos”, iniciada en junio y dirigida contra la concesión de la isla de Sazán y la laguna protegida Vjosa-Narta a Jared Kushner, yerno de Donald Trump, para desarrollar un resort de lujo valuado en 1.400 millones de euros.
Estudiantes secundarios y universitarios se movilizaron en Tirana contra las cuotas educativas, las aulas sin calefacción y la falta de empleo que impulsa la emigración. Las acciones se radicalizaron con el asedio al Parlamento, el incendio de la Corte Suprema, daños parciales en el Ministerio de Educación y ataques contra sucursales del banco austríaco Raiffeisen.
El saldo informado fue de 89 heridos y cientos de detenidos. Las movilizaciones también se extendieron a Shkodër, Elbasan, Durrës, Vlorë y Korçë, con el objetivo de sostener concentraciones diarias hasta lograr la renuncia del primer ministro Edi Rama, quien afirmó que no dimitirá.
India: vuelve la “rebelión de las cucarachas”
En India, la movilización juvenil vinculada al satírico Partido de las Cucarachas —Cockroach Janta Party (CJP)— había obtenido en julio una victoria tras el escándalo de fraude en el examen médico universitario NEET. Según el artículo, esa protesta consiguió la renuncia del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, indemnizaciones para las familias afectadas y el retiro de cargos judiciales.
En las últimas semanas, miles de jóvenes y estudiantes volvieron a movilizarse en Nueva Delhi para exigir la renuncia del jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar. Denuncian manipulación de las listas electorales y falta de transparencia democrática. Las protestas se desarrollan en un contexto de refuerzo de la represión por parte del gobierno de Narendra Modi.
Chile: paro educativo contra recortes presupuestarios
La Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH) y la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) encabezaron el 1 de octubre un Paro Nacional Educativo bajo la consigna “Ni un peso menos para la educación”.
La protesta cuestionó el proyecto de Ley de Presupuestos del gobierno de José Antonio Kast, que contempla la eliminación de 15 programas educativos y un recorte del 15 % en los fondos de otros 42 programas. Hubo marchas en Santiago, Valparaíso, Antofagasta y Concepción.
En Santiago, fuerzas de Carabineros intervinieron sobre las columnas que avanzaban por la Alameda mediante carros lanzaaguas y gases, lo que derivó en detenciones. Las movilizaciones coinciden con la caída de popularidad del gobierno y el rechazo a sus planes de ajuste.
Brasil y Colombia: movilizaciones frente a gobiernos de derecha
En Brasil, se desarrollan movilizaciones masivas con una fuerte participación juvenil para repudiar a Flávio Bolsonaro y rechazar un posible retorno de la ultraderecha al poder. También se realizaron grandes asambleas en universidades.
La aprobación del fin de la jornada laboral de 6×1 —seis días de trabajo y uno de descanso— es presentada como una conquista. El artículo sostiene que la movilización juvenil también expresa un rechazo anticipado a posibles medidas de ajuste de un eventual nuevo gobierno de Lula, en caso de revertir el resultado de la primera vuelta.
En Colombia, dos meses después de la asunción del ultraderechista Abelardo de la Espriella, se realizó el 14 de octubre una primera jornada nacional de protesta. En Bogotá, Popayán y Cali marcharon organizaciones estudiantiles, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y movimientos sociales.
Las movilizaciones defendieron la gratuidad universitaria y los derechos laborales, y repudiaron el Decreto 1525, firmado el 13 de octubre, que flexibiliza el uso represivo de la fuerza pública frente a bloqueos viales.
Una ola internacional de luchas
El artículo vincula las movilizaciones actuales con las protestas masivas desarrolladas en los últimos años contra el genocidio en Gaza, desde Estados Unidos y Pakistán hasta Chile, Francia e Italia. También sostiene que la juventud expresa un creciente cuestionamiento a las políticas de ajuste, al militarismo, a las posibles guerras y a las catástrofes climáticas.
Según esta mirada, el crecimiento de la resistencia a los planes de gobiernos de derecha y ultraderecha, junto con los llamados a la intervención del movimiento obrero, indica que el escenario político y social continúa abierto y que la lucha será un factor decisivo en la etapa que se inicia.
