El tenista español Rafa Nadal sufrió una derrota ante Alex de Miñaur en el Conde de Godó, manifestando que «no era el día para darlo todo y morir en pista». Tras caer ante el jugador australiano, Nadal evaluó su desempeño y dejó en duda su participación en el Masters 1.000 de Madrid la próxima semana.
Nadal expresó que su participación en Madrid dependerá de cómo se sienta físicamente y si logra acumular una semana de entrenamientos competitivos. El tenista español, ganador de 22 títulos de Grand Slam, mencionó que en Roma intentará dar un paso más y en París dejará que sea «lo que Dios quiera».
Después de tres meses de inactividad, Nadal regresó a la competición esta semana y jugó sus primeros partidos en tierra batida desde 2022. A pesar de vencer a Flavio Cobolli en uno de los encuentros, no encontró la victoria ante De Miñaur. El español admitió que cuando perdió el primer set contra el australiano, sabía que el partido se le había escapado.
Nadal reconoció que no era el momento para buscar heroísmos, ya que tras meses de inactividad, debía ser realista y prudente en su juego. El tenista español, que ha avanzado más de 100 puestos en el ranking hasta la posición 510, señaló que es probable que ese haya sido su último partido en el Conde de Godó, aunque dejó abierta la posibilidad de un regreso en el futuro.
El manacorense expresó su gratitud por haber tenido la oportunidad de despedirse del torneo jugando, ya que hace una semana pensaba que no podría volver a competir en ese escenario. A pesar de la incertidumbre sobre su participación en futuros torneos, Nadal aseguró que la vida le está marcando el camino de manera clara.
En definitiva, la derrota de Rafa Nadal ante Alex de Miñaur en el Conde de Godó supone un momento de reflexión para el tenista español, quien deberá evaluar su estado físico y mental antes de decidir su participación en próximos torneos.
