Región de Coquimbo estrena planta de pirolisis con capacidad de reutilizar 14 toneladas diarias de neumáticos

La planta de pirolisis del Grupo El Peñón SPA es una iniciativa privada en la región de Coquimbo, que se encontraba entrampada por autorizaciones sectoriales y ahora ha logrado superar los obstáculos para poner en marcha su operación. Esta planta es pionera en su tipo, y su principal objetivo es reutilizar los neumáticos en desuso.

Nicolás Grau, el ministro de Economía, recordó este proyecto durante su visita a la zona. Fue uno de los asistentes a la inauguración de la primera fase del complejo, que tiene una capacidad de procesamiento de hasta 14 toneladas diarias de neumáticos en desuso.

El ministro expresó su satisfacción por participar en la inauguración de la planta y destacó que este proyecto es una muestra de cómo la economía circular puede contribuir en la lucha contra la contaminación. Grau indicó que la planta permitirá reutilizar los desechos asociados a los neumáticos de la gran minería y crear nuevos productos.

La planta de pirolisis del Grupo El Peñón tiene como objetivo valorizar los neumáticos fuera de uso sin necesidad de incinerarlos. El proceso de transformación de los neumáticos tarda aproximadamente 21 horas continuas. Al final del proceso, se retiran los diferentes productos resultantes, que incluyen el acero recuperado de los neumáticos, el aceite pirolítico y el carbón black.

Mauricio Gómez, socio del Grupo El Peñón, agradeció al sector público por su apoyo y por los instrumentos que fueron en apoyo al complejo. En ese sentido, el director Regional de Corfo, Andrés Zurita, indicó que hubo dos convenios con la Corporación, financiados por el Gobierno Regional de Coquimbo. Dichos programas también permitieron a la sociedad acceder a líneas de crédito de la banca.

El recinto opera con una cámara que aplica calor del orden de 400°C, lo que permite valorizar los desechos. El sistema comienza cuando los neumáticos son separados en el área de almacenamiento, entre aquellos de origen minero y urbano. Luego, son compactados en una enfardadora, y trasladados con un manipulador telescópico a una especie de cámara, sellada por pernos industriales.

En ese momento, los neumáticos comienzan a deshacerse y, por la falta de oxígeno, a gasificarse. Ese mismo gas se inyecta en el sistema y lo hace autónomo. El efecto del proceso también produce un aditivo para combustibles diésel, el cual es depositado mecánicamente en estanques certificados a la espera de su comercialización.

Por otro lado, el carbón black o negro de humo, es conducido a través de un tornillo a un silo acumulador, luego de pasar por un sistema de imanes que limpian de impurezas metálicas del producto. Ese material pasa posteriormente a una mezcladora donde se aplica un aglomerante natural que crea una especie de pasta, la que ingresa a un molde para alcanzar un carbón briqueteado de alta calidad, fácil manejo, cero emisión fugitiva y seguro transporte.

En un proceso de pirolisis, se puede llegar a recuperar entre 1 a 2 toneladas de material. Este proyecto es un claro ejemplo de cómo se puede hacer un uso sustentable de los recursos y cómo se pueden convertir los desechos en productos útiles, contribuyendo así a la economía circular y al bienestar del medio ambiente.

La planta de pirolisis del Grupo El Peñón está desempeñando un papel crucial en la región de Coquimbo, impulsando la economía regional y generando un aporte significativo al cuidado del medio ambiente. El proyecto es operado por vecinos del sector, lo que también contribuye a la generación de empleo y al desarrollo de la comunidad local. En resumen, se trata de una iniciativa que combina innovación, sustentabilidad y desarrollo regional, y que tiene un gran potencial para ser replicada en otras partes del país y del mundo.

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