La sequía persistente en la Región de Coquimbo, en Chile, ha causado estragos en la disponibilidad de agua para el riego de cultivos, a pesar de las abundantes precipitaciones registradas en junio 2024. El investigador y extensionista del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA Intihuasi, Giovanni Lobos, arroja luz sobre esta problemática.
Según el análisis realizado por INIA Intihuasi, las precipitaciones de junio 2024 en la región fueron las más altas desde 2017. En particular, los eventos del 12 y 13, y 21 y 22 de junio, generaron más de 100 mm de lluvia en varias localidades durante 24 horas. Entre estas se encuentran Chillepín (Salamanca) con 127.4 mm, Rapel (Monte Patria) con 113.8 mm, Salamanca con 113 mm, Ajial de Quiles (Punitaqui) con 110.4 mm y Combarbalá con 105.5 mm. El evento del 21 y 22 de junio, generó la mayor precipitación en Choapa, en Salamanca con 54 mm, seguido por Los Vilos con 49,8 mm y Chillepín con 44,7 mm.
Hasta la fecha, la provincia del Choapa ha acumulado los montos más altos de lluvias en 2024, siendo Chillepín la localidad con los registros más altos con 301,3 mm, seguida por Salamanca con 294,4 mm, Tilama con 241 mm, Los Vilos con 216,2 mm e Illapel con 201,4 mm. En la provincia del Limarí, los montos más altos se registran en Combarbalá con 214,4 mm, Rapel con 191 mm y El Palqui con 166,2 mm. En la provincia del Elqui, los registros son liderados por Las Cardas con 133,4 mm, Andacollo con 124,1 mm y Vicuña con 109,5 mm.
El seremi de Agricultura, Christian Álvarez, señaló que, si bien las precipitaciones recientes han sido positivas y aportan optimismo, la escasez hídrica sigue siendo un problema crítico. Según él, la sequía ha causado una afectación estructural en la actividad agrícola. «Es por este motivo que como ministerio seguimos trabajando enfocados en levantar instrumentos y medidas en el corto, mediano y largo plazo, herramientas que permitan otorgar una mayor seguridad hídrica para nuestro sector», destacó.
CANTIDAD DE NIEVE
La acumulación de precipitaciones sólidas, es decir nieve, en la Cordillera de los Andes – la cual es la principal fuente de agua para abastecer los embalses – a junio de 2024 alcanza los 20 cm en la cordillera de Elqui, que representa un 5 % de superávit de acumulación respecto a la altura promedio en un año normal a la fecha (19 cm). En el caso de la cordillera en Limarí, a la fecha presenta 55 cm y 115 cm de nieve en la Quebrada Larga y Cerro Vega Negra respectivamente, lo que representa un superávit de 30 y 22% respectivamente. Finalmente, en la provincia del Choapa, en la estación El Soldado, se registra un rango normal a la fecha, con 96 cm de nieve.
A pesar de que toda la Región de Coquimbo actualmente se encuentra en superávit de lluvias respecto de un año normal, la sequía o escasez hídrica en la región no está ni cerca de acabarse. «Es más, se requieren varios años consecutivos con inviernos con superávit de precipitaciones para superar la condición deficitaria», explica Giovanni Lobos.
En los últimos 14 años, solo se han generado 3 años con precipitaciones con valores superiores de un año normal. «Y es por esto que se mantiene la condición de escasez hídrica. En este sentido, a junio de 2024 todos los embalses de la Región de Coquimbo presentan valores bajo el promedio histórico de agua embalsada para la fecha y hoy la capacidad embalsada solo alcanza un 16%. Los embalses más críticos se encuentran en la provincia del Limarí (la cual concentra la mayor superficie frutícola de la región), donde solo un 7% de su volumen se encuentra con agua», explicó el investigador.
LARGOS PERIODOS DE TIEMPO
Los análisis de las condiciones de sequía se realizan con base en el comportamiento de las precipitaciones en el tiempo. Deben ser realizados considerando periodos de tiempo amplios y no periodos breves donde eventos puntuales, como los ocurridos en junio, pueden “enmascarar” las tendencias generales. Para ello, el Índice de Precipitación Estandarizado (SPI), es de gran utilidad para realizar estos análisis.
A pesar de las precipitaciones considerables registradas en toda la región en junio de 2024, los efectos de la sequía persisten y están muy presentes en los territorios. «La recuperación de los sistemas productivos dañados por la situación de sequía prolongada tomará varias temporadas», sostuvo Giovanni Lobos.
