El suministro de agua potable es un servicio esencial en cualquier comunidad, rural o urbana. Sin embargo, en las zonas rurales de Choapa, este servicio está lejos de ser efectivo al cien por ciento, con varios factores que impiden su correcto funcionamiento.
Transportistas y dueños de camiones aljibe son los encargados de distribuir el agua potable a estas localidades. Sin embargo, por algunas horas del jueves, estos trabajadores decidieron paralizar momentáneamente el servicio en protesta por facturas pendientes de pago.
Es importante tener en cuenta que los contratos del servicio de agua potable son gestionados por los municipios en términos operativos y técnicos. Sin embargo, la delegación presidencial provincial es quien solicita el servicio, firma el contrato y realiza el pago.
Pablo Rojas, uno de los voceros de los camioneros aljibe de Illapel, comentó que han tenido reuniones con la alcaldía de Illapel y la delegación presidencial provincial de Choapa. Pero, a pesar de los compromisos asumidos, estas reuniones no han sido muy productivas. Según Rojas, la delegación les debe cuatro meses de trabajo. Después de mucho luchar, consiguieron que les pagaran dos meses. Se les prometió que se les pagarían otros dos meses el 30 de julio, o después, dependiendo de la disponibilidad de recursos.
Además de prestar un servicio, los camioneros aljibe también deben invertir en sus camiones y personal, lo cual representa un coste que deben cubrir inicialmente. Si uno de los camiones falla, deben reemplazarlo, y si no lo hacen, se arriesgan a ser multados. «Si nos paralizamos, también nos multan», afirmó Rojas.
La situación es complicada para las zonas rurales de la provincia de Choapa, ya que el no pago a los camiones aljibe por parte de la delegación presidencial está afectando a las familias de estas áreas. Cristian Rondanelli, presidente de la Comisión de Agua y Recursos Hídricos del Consejo Regional, criticó esta situación. Algunos propietarios de camiones aljibe han dejado de prestar sus servicios debido a la falta de pago.
La delegada presidencial provincial de Choapa, Nataly Carvajal, explicó que el proceso de convenio y pago con los camioneros tiene ciertas características especiales. En la provincia de Choapa, no se ha podido realizar el convenio a través de licitaciones por distintos motivos. Como resultado, se han realizado tratos directos por dos meses con un criterio de emergencia para asegurar la continuidad del servicio.
A largo plazo, la delegación presidencial provincial de Choapa llevará a cabo capacitaciones previo al proceso de licitación pública para la contratación del servicio entre el periodo septiembre-diciembre. El objetivo es garantizar la entrega de agua a las familias del Choapa.
Mientras tanto, en la provincia del Limarí, que vivió situaciones similares con los camioneros locales en mayo, la delegación provincial asegura que todo el proceso de regularización de los pagos a los proveedores de camiones aljibe se ha ido realizando con normalidad. Aunque existen algunos pagos con morosidad, esto no ha significado el corte de suministro y la disponibilidad de agua potable a través de camiones aljibe no se ha interrumpido.
En resumen, la situación del suministro de agua potable en las zonas rurales de Choapa es un tema complejo que requiere atención inmediata. Los camioneros aljibe, que desempeñan un papel crucial en este servicio, se encuentran en una situación difícil debido a la falta de pago. A pesar de los desafíos, se están tomando medidas para mejorar la situación y se espera que la entrega de agua a las familias más vulnerables pueda continuar sin interrupciones.
