A principios de junio, en la Región de Coquimbo, Chile, un incidente violento en el sector de Campanario dejó dos muertos y un herido. Según los informes, el incidente fue provocado por un intento de robo de drogas entre bandas rivales. Esta región, aunque geográficamente pertenece a Monte Patria, es accesible solo a través de Pichasca, en la comuna de Río Hurtado.
Este incidente ha generado gran preocupación entre las autoridades, ya que se suma a una serie de violentos eventos relacionados con el narcotráfico en la región. Entre estos se incluye la muerte de un hombre en Canela durante una transacción de drogas y el descubrimiento de un cadáver en Cavilolén, donde un hombre que cuidaba una plantación de marihuana fue asesinado.
El prefecto inspector Ernesto León Bórquez, jefe de la Policía de Investigaciones (PDI) en la Región de Coquimbo, señaló que es difícil determinar si ha habido un aumento en la presencia de bandas de narcotráfico en las zonas rurales. Sin embargo, los incidentes recientes han mantenido a la policía en alerta y en estado de investigación.
«Estamos investigando dos o tres casos importantes en Pichasca, Canela e Illapel, junto con el Ministerio Público», dijo León. Además, confirmó que las provincias de Limarí y Choapa son las áreas con mayor presencia de narcocultivo en la región. «En estos lugares se generan condiciones propicias para los robos de droga, lo que ha resultado en muertes. Estamos trabajando intensamente con equipos investigativos las 24 horas para aportar las pruebas necesarias al Ministerio Público y llevar a los responsables ante la justicia», agregó.
Sin embargo, León también señaló que la resolución de estos casos en áreas rurales es más difícil debido a la falta de recursos. «Aunque trabajamos arduamente para obtener pruebas y resultados, la falta de testigos y tecnología como cámaras de seguridad dificulta el proceso», explicó.
El temor a denunciar es otro factor que complica las investigaciones. El subprefecto José Cáceres, jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI, señaló que la mayoría de los crímenes ocurridos en los últimos tres años han sido resueltos, con los autores identificados y en prisión preventiva o con órdenes de detención. Sin embargo, muchos incidentes relacionados con robos de droga en áreas como Quilimarí, Los Vilos, Illapel y Ovalle no se denuncian.
Desde el Ministerio Público, a través de la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos, se indica que se está desarrollando un enfoque regional sobre el tráfico de drogas y armas que incluye todo el territorio de la región.
Patricio Cooper, fiscal regional de Coquimbo, reconoció que el crimen organizado está presente en la región, especialmente en los valles del Limarí y Choapa. «La única forma de combatir el crimen organizado es con el intercambio de información entre regiones y distintas instituciones», reflexionó Cooper.
Visión de los expertos
Adrián Vega, exfiscal regional, señaló que el aumento de la demanda de marihuana ha hecho más atractiva la actividad ilícita, llevando a un aumento en los delitos relacionados, como robos de droga y secuestros. «Las quitadas de droga generalmente no se denuncian y se reivindican con represalias violentas, dando lugar al sicariato y al tráfico de armas», subrayó Vega.
Por su parte, Jorge Tobar, exgeneral de Carabineros, indicó que las investigaciones deben considerar múltiples hipótesis para explicar los homicidios recientes, aunque puntualizó que el crimen organizado en la región está vinculado, básicamente, al cultivo de marihuana.
Alcaldes preocupados
Las autoridades locales que han visto llegar estas bandas a sus territorios afirman que es un tema que genera mucha preocupación en sus habitantes. El alcalde de Punitaqui, Carlos Araya, señaló que los procedimientos policiales van en aumento debido al incremento en las incautaciones por parte de la policía en sectores rurales.
Por su parte, el alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, calificó a estas bandas como «verdaderos carteles, bandas organizadas, en algunos casos con personas extranjeras, que trabajan o lideran (estas asociaciones criminales)».
La alcaldesa de Río Hurtado, Carmen Juana Olivares, si bien reconoce que existe preocupación en su comuna, desconoce si ha habido un aumento en la actividad delictiva o si las policías están más activas, realizando más descubrimiento de droga.
