El gobierno de Emmanuel Macron anunció el lunes 26 de octubre una serie de medidas tras una reunión entre ministros y representantes de estudiantes de secundaria, en medio de una movilización que lleva más de un mes. Desde sectores del movimiento, los anuncios son cuestionados por considerarlos insuficientes y orientados a desactivar las protestas sin modificar las políticas de selección universitaria ni resolver la falta de recursos en la educación.
Entre las medidas comunicadas figura una reforma de Parcoursup, el sistema de acceso a la universidad, para hacerlo «más transparente» a partir de 2027. El Ejecutivo también prevé sustituirlo en 2028, aunque no ofreció precisiones sobre el mecanismo que lo reemplazaría. Los críticos sostienen que la medida no elimina la selección ni la discriminación que afecta a estudiantes procedentes de escuelas de barrios obreros.
El Gobierno anunció además la apertura de 15.000 plazas adicionales en Parcoursup. Sin embargo, más de 125.000 estudiantes de secundaria quedan sin asignación al finalizar su último curso. Según datos del propio ministerio citados en el texto original, en 2026 habrá 26.000 estudiantes adicionales y en 2027 otros 18.000, por lo que las nuevas plazas son consideradas insuficientes frente a las necesidades.
Otro de los anuncios consiste en autorizar 4.000 millones de euros en préstamos estatales a tipos preferenciales para las autoridades locales. Esta iniciativa fue criticada en un contexto en el que dichas administraciones deben realizar 5.400 millones de euros en ahorros, mientras el presupuesto de 2027 contempla 6.400 millones de euros adicionales para el ejército. También se anunció 1.000 millones de euros para la renovación de universidades, después de que esa misma cantidad hubiera sido retirada del presupuesto universitario en 2025, antes de nuevas medidas de austeridad en 2026.
El Ejecutivo planteó asimismo reducir a 28 alumnos el límite de estudiantes por clase en segundo curso. Para los sectores movilizados, se trata de una medida de alcance limitado sin un incremento presupuestario que permita aplicarla. El texto también menciona el caso de la comida de 1 euro para todos los estudiantes, que ya no se implementa por orden del CNOUS debido a la falta de recursos.
El ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, informó de la cancelación de los «836 recortes de empleo previstos en el nivel público de secundaria» y de la creación de «500 puestos adicionales de profesores en el nivel público de secundaria para los colegios». No obstante, el presupuesto de 2027 mantiene 1.588 recortes de puestos de profesorado con plaza fija, de los cuales 1.250 corresponden al sector público. Las 920 contrataciones anunciadas para cubrir sustituciones se refieren, según el artículo, a docentes contratados precarios.
La quinta medida es la indexación de las becas a la inflación. Sus detractores consideran que el incremento será de apenas unos euros y que quedará compensado por la congelación del APL, la ayuda financiera a la vivienda estudiantil, prevista en el presupuesto de 2027 y dirigida prácticamente a los mismos beneficiarios.
Las organizaciones movilizadas denuncian que los anuncios sobre Parcoursup no contemplan eliminar ni reducir los mecanismos de selección universitaria, una de sus principales exigencias. También cuestionan que el Gobierno no haya mencionado el programa «Bienvenidos a Francia», descrito en el texto como un decreto que impone matrículas más caras a estudiantes extranjeros.
Alexis Durey, citado por Revolución Permanente tras una intervención en BFM, calificó las iniciativas de «mezcla de migajas y estafa» y llamó a continuar la movilización masiva los días 31 y 5 de noviembre. En sus declaraciones, contrapuso los préstamos para renovar establecimientos con los 6.000 millones de euros adicionales destinados al ejército y reclamó el fin de Parcoursup.
El artículo afirma que, desde el inicio del movimiento, más de 8.000 personas fueron detenidas y cientos resultaron heridas por la policía. También menciona casos de lesiones graves, incluidos ojos y manos arrancados, como el ocurrido el sábado 24 de octubre en Toulouse, y señala que cientos de jóvenes, particularmente estudiantes de secundaria de barrios obreros, permanecen encarcelados.
Ante la perspectiva de una huelga nacional el 5 de noviembre, sectores de la movilización rechazan abrir negociaciones y reclaman la abolición completa de Parcoursup y de todas las herramientas de selección universitaria. Entre sus demandas figuran un fuerte aumento de los recursos para la educación secundaria y superior, la contratación masiva de docentes, personal sanitario y psicólogos, así como una amnistía total para las personas reprimidas durante las protestas.
Desde Le Poing Levé, organización estudiantil vinculada a Revolución Permanente, se plantea sostener la movilización, preparar una huelga general y promover asambleas interprofesionales que reúnan a estudiantes de secundaria, universitarios y trabajadores. El objetivo declarado es extender la protesta frente a las políticas de austeridad, militarización y capitalismo atribuidas al Gobierno de Macron.
