El martes pasado, el equipo de fútbol de Arabia Saudí sufrió una derrota en casa por primera vez en 13 años en las eliminatorias para un Mundial. Esta sorpresiva derrota fue a manos de Jordania en el estadio Al -Awwal, que se celebró la última Supercopa de España. Este triunfo no solo fue notable por ser una victoria en terreno saudí, sino que también posicionó a Jordania, los actuales subcampeones de Asia, en el liderato final del grupo G. Mientras Jordania vive una época dorada en el fútbol, el ambicioso proyecto de Arabia Saudí parece estancado, a pesar de sus sustanciales inversiones en el deporte.
El fútbol es un eje estratégico para la economía saudí, incluido en su plan Vision 2030 que busca diversificar la economía del país, disminuyendo su dependencia del petróleo. Este plan ambicioso tiene dos objetivos principales. Primero, desarrollar una liga local que esté entre las 20 más competitivas del mundo, para lo cual han fichado a estrellas internacionales como Cristiano Ronaldo. Segundo, fomentar el desarrollo del fútbol local en todas sus dimensiones.
Para liderar el proyecto de la selección masculina, Arabia Saudí fichó al italiano Roberto Mancini en agosto de 2023. Mancini, quien anteriormente entrenó a equipos de alto perfil como el Manchester City y el Inter de Milán, firmó un contrato hasta 2027 con la principal meta de clasificar a Arabia Saudí al Mundial de EEUU y México.
A pesar de estas inversiones significativas, Arabia Saudí fue eliminada en octavos de final en la reciente Copa Asia celebrada en Qatar. En contraste, Jordania llegó a las semifinales donde venció a Corea del Sur 2-0, antes de perder en una polémica final contra el anfitrión Qatar. A pesar de la derrota final, el equipo jordano fue recibido como héroes en su país, destacando el notable progreso que ha hecho en el fútbol desde 2004.
Uno de los personajes clave en el ascenso de Jordania es Hussein Ammouta, ex seleccionador de Marruecos, quien ha liderado el equipo con éxito a pesar de enfrentar desafíos significativos. Durante la Copa Asia, Ammouta tuvo que lidiar con un motín liderado por Hamza Al-Dardour, la estrella del equipo y máximo goleador en la historia del país. A pesar de este conflicto, el equipo logró mantener su cohesión y rendimiento en el campo, lo que Karim Malouche, preparador físico de la selección de Jordania, atribuye a la «disciplina, constancia y a una organización impecable».
Samar Nassar, secretaria general de la Asociación de Fútbol de Jordania y ex nadadora olímpica, es otra figura clave en el desarrollo del fútbol en Jordania. Nassar ha jugado un papel importante en el desarrollo del fútbol femenino en el país, donde Jordania ha tenido más éxito que Arabia Saudí, a pesar de los esfuerzos significativos de este último.
El objetivo final para Jordania es claro: «Jugar por primera vez un Mundial en 2026». Aunque este es un objetivo ambicioso, la reciente actuación de Jordania en la Copa Asia y las eliminatorias para el Mundial sugieren que tal objetivo podría ser alcanzable. A pesar de tener muchos menos recursos que su vecino Arabia Saudí, Jordania demuestra que en el mundo del fútbol, todo es posible.
