Las elecciones primarias de alcaldes y gobernadores en Chile se llevaron a cabo el domingo 09 de junio. Un total de 60 comunas del país celebraron estos comicios, en los que los candidatos compitieron dentro de sus respectivas coaliciones. Sin embargo, este proceso electoral se vio marcado por una polémica relacionada con el instrumento que los electores debían usar para marcar sus votos: el lápiz grafito.
El Servicio Electoral (Servel) recordó recientemente que, según la ley, este es el lápiz que cada elector debe utilizar para marcar su voto. Esta recomendación generó controversia, ya que algunos consideraron que esto podría facilitar un fraude electoral. La pregunta que surgió fue: ¿Por qué se debía votar con lápiz grafito el 9 de junio si antes se utilizaba lápiz pasta?
Para entender esto, debemos remontarnos a la historia de las elecciones en Chile. En 1958, durante el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, la Ley N.º 12.889 estableció en su artículo 74 que “el elector entrará después a la cámara secreta y una vez que esté dentro de ella, podrá marcar su preferencia, haciendo con tinta o lápiz negro una raya vertical sobre la horizontal que debe existir al lado izquierdo del número del candidato que prefiera”. Es decir, se podía escoger si utilizar tinta o lápiz grafito.
Esta disposición cambió en 1988, durante el régimen de Augusto Pinochet, cuando fue promulgada la Ley N.º 18.700, que detalló en su artículo 71 que “en el interior de la cámara el votante podrá marcar su preferencia en la cédula, solo con el lápiz de grafito negro, haciendo una raya vertical que cruce la línea horizontal”. Desde entonces, en todas las elecciones se ha utilizado el lápiz grafito para marcar el voto. La última vez que se utilizó fue en las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2017.
Sin embargo, la pandemia del Covid-19 trajo consigo cambios en este procedimiento. En 2020, al Servicio Electoral se le fueron otorgadas “facultades para dictar normas e instrucciones y un protocolo sanitario buscando realizar un Plebiscito que evitara propagar el virus”. Como resultado, el Servel dictaminó que cada elector debía llevar su propio lápiz pasta azul para votar. También podía ser provisto por los vocales de mesa previa desinfección. Esta norma se mantuvo hasta el proceso constitucional de 2023.
Pero para este año, se decidió retornar a la Ley N°18.700 y al uso del lápiz grafito en las elecciones. No obstante, en este momento, el Congreso está tramitando reformas legales que podrían reintroducir el uso del bolígrafo azul para votar. Los plazos establecidos por los parlamentarios anticipan que se podría utilizar en las próximas elecciones Regionales y Municipales de octubre de 2024.
La polémica en torno al instrumento de votación muestra cómo incluso los aspectos más pequeños y técnicos de las elecciones pueden generar debate y controversia. A medida que las elecciones regionales y municipales de octubre de 2024 se acercan, será crucial ver cómo se resuelve este asunto y cuál será el impacto en el proceso electoral.
