En un escenario de necesidad desesperada, la aparición de Nico González en el primer equipo del Barça se convirtió en un soplo de aire fresco. Este joven canterano inyectó energía y dinamismo al centro del campo azulgrana, sorprendiendo a todos con una templanza que normalmente es característica de un jugador veterano.
No obstante, para seguir creciendo y obtener minutos de calidad, Nico fue enviado cedido al Valencia en el verano de 2022. Sin embargo, este movimiento no resultó como se esperaba. En una temporada tumultuosa para el conjunto ‘che’, el canterano azulgrana no tuvo las oportunidades necesarias para demostrar su enorme calidad.
Ante un año irregular en Valencia y la necesidad económica del Barça, Nico González acabó dejando el club culé y fichando por el Porto en el mercado estival de fichajes de 2023. La operación se cerró por una cantidad cercana a los 9 millones de euros, y el mediocampista gallego firmó por el conjunto portugués por cinco temporadas.
Nico González inició la temporada con fuerza, siendo titular en el centro del campo de los ‘dragones’ y demostrando todas sus cualidades. Sin embargo, con el paso de las jornadas, el entrenador del equipo, Sérgio Conceiçao, perdió la confianza en el jugador. Durante dos meses, de noviembre a enero, tan solo disputó 68 minutos de juego.
De hecho, ante la falta de oportunidades del jugador, el Girona trabajó en el mercado de invierno para intentar hacerse con los servicios del jugador, pero finalmente la operación no llegó a buen puerto.
Pero el joven futbolista no se rindió. A través del trabajo y el esfuerzo, logró ganarse un lugar en el once titular del Porto. El propio técnico del equipo, Sérgio Conceiçao, explicó el motivo del enorme cambio en los minutos disputados por el exjugador del Barça: «La intensidad no es patearle el culo a nadie. La intensidad, para un centrocampista, es darte cuenta de que solo con el talento, aunque Nico tiene mucho, no basta. Nico está en un gran momento, como muchos otros jugadores, pero el Porto no depende del entrenador ni de ningún jugador».
Conceiçao también esclareció las dificultades de Nico dentro del conjunto portugués: «Pasó un periodo fácil. Tuvo, incluso, algún problema familiar, pero lo más importante para mí es que se ha dado cuenta de que para jugar hay un balón, 11 rivales enfrente y 10 compañeros más a su lado. Por suerte, se ha dado cuenta de lo que tiene que hacer dentro de nuestros principios. Esto no es mérito de nadie, solamente de Nico. Siempre creyó, no bajó los brazos. A pesar de no entrar en las convocatorias, siguió dándolo todo y entrenando al máximo cada día».
De esta manera, Nico González se asentó en la titularidad del equipo portugués, convirtiéndose en un hombre importante y llevando la manija del centro del campo. Aunque en términos colectivos la temporada para el Porto fue un fracaso, habiendo alzado tan solo el título copero y quedando fuera de la Champions, el exfutbolista del Barça ha logrado dar un paso adelante como futbolista al más alto nivel. ¿Será esta la temporada en la que Nico se convierta en uno de los mejores centrocampistas del momento?
