Las jornadas del viernes y sábado estuvieron marcadas por grandes movilizaciones en las calles de toda Italia, protagonizadas principalmente por jóvenes. Las protestas expresaron el rechazo a la devastación ecológica, el rearme, los recortes y las políticas de austeridad.
Las y los manifestantes también cuestionaron al gobierno derechista de Giorgia Meloni, al que acusaron de impulsar medidas racistas y ultrarrepresivas, y reclamaron un mayor presupuesto para la educación.
En un contexto de importantes luchas en distintos países de Europa, las convocatorias se realizaron bajo la consigna “Haz como en Francia”, en referencia a la histórica rebelión que llevan adelante estudiantes secundarios franceses desde finales de septiembre.
Según imágenes difundidas por La Voz de la Lucha, se registraron manifestaciones masivas en Roma, Turín, Florencia, Milán y Bolonia, entre otras ciudades. En algunas de ellas, como Milán y Bolonia, hubo una fuerte represión por parte del gobierno.
Los cánticos en las plazas se dirigieron especialmente contra el gobierno de Meloni, el fascismo y la destrucción del planeta atribuida al capital. Para el 30 de octubre fue convocada una huelga general por la Unión Sindical de Base (USB). De cara a esa medida, La Voz de la Lucha impulsa asambleas en ámbitos laborales y educativos, así como la unidad entre trabajadores y estudiantes.
El movimiento estudiantil italiano también comenzó a movilizarse mediante ocupaciones de escuelas en Turín, Roma y Nápoles. Entre sus demandas figuran el cese de la criminalización del apoyo a Palestina y la necesidad de frenar la devastación ecológica.
