El pasado martes, una joven de 25 años fue detenida por carabineros en Guanaqueros durante una fiscalización preventiva. Al revisar sus antecedentes, los efectivos policiales comprobaron que la mujer, identificada con las iniciales J.E.A.A., mantenía una orden vigente por tráfico de drogas. J.E.A.A., de nacionalidad chilena, cuenta con dos reiteraciones en su historial delictivo y es una de las 23 personas que formarían parte de una banda criminal desarticulada en Ovalle la semana pasada durante la denominada operación “Diamante Verde”.
En paralelo a esta detención, la Corte de Apelaciones rechazó un recurso de reposición interpuesto por la defensa de cuatro de los imputados, que buscaba paralizar la orden de no innovar decretada el martes por el tribunal de alzada. Esta orden dejó sin efecto la libertad bajo fianza que había sido establecida por el Juzgado de Garantía de Ovalle para los 23 involucrados en el delito de tráfico de drogas.
El abogado Carlo Silva, representante de 12 de los imputados, señaló que la banda estaría compuesta por dos clanes familiares y que entre los 23 acusados, al menos 11 son mujeres. Según la documentación a la que tuvo acceso Emol, los roles dentro de la organización criminal están claramente definidos.
J.A.P.G. es señalado como el principal financista y líder de la organización, encargado de ingresar cannabis desde el extranjero para su cultivo ilegal en el país. Su socio y hombre de confianza, J.A.P.P., también ejercía el mando y planificación de la banda, impartiendo instrucciones en ausencia de J.A.P.G.
P.A.A.G., alias el ‘Wuito’, fungía como brazo operativo, ejecutando las órdenes del resto de los miembros del grupo delictual. J.E.M.A.A., alias ‘Javi’, es la única miembro que ha sido recapturada hasta el momento. Su rol incluía la gestión del acopio y administración del dinero, formando parte del brazo logístico de la organización.
M.R.R.A., alias el ‘Lalo’ o ‘Mulingo’, se dedicaba al tráfico ilícito de drogas y a proteger las zonas de cultivo. R.Y.R.D. era encargada del resguardo de la droga y fue capturada en posesión de sustancias ilícitas durante la operación.
Otros miembros como D.A.C.S. y C.C.B.J. también fueron detenidos con droga en su poder, destinada al tráfico. J.C.A.G., alias ‘el Jose’, supervisaba el acopio de sustancias ilícitas desde un domicilio específico. M.I.A.G. desempeñaba labores logísticas durante la cosecha de marihuana.
I.D.G.G. y R.G.R.A. eran responsables de la protección de miembros y del almacenamiento y tráfico de drogas, respectivamente. L.A.E.J. fue encontrado en posesión de una pistola Smith&Wesson durante el procedimiento policial.
P.J.A.G. y T.I.M.A., esta última egresada de contabilidad, manejaban el dinero de uno de los líderes de la organización. D.F.M.A., ex estudiante de Derecho, asesoraba jurídicamente a la banda.
C.S.P.P., alias ‘Chila’ o ‘Sole’, administraba plantaciones de cannabis. S.C.G.A., alias ‘Peke’, coordinaba la comunicación entre los participantes de las plantaciones para evitar ser vinculada telefónicamente con su hijo, A.I.Z.G., productor directo de cannabis, quien utilizaba a su pareja, D.F.M., para almacenar y acopiar el dinero de las ventas.
C.M.P.Z. colaboraba en el blanqueo de activos provenientes del tráfico de drogas, mientras que M.L.P.P., alias ‘Meche’, se dedicaba al cultivo y cosecha de cannabis. M.V.R.O. administraba el dinero de uno de los líderes y manejaba carreras a la chilena para blanquear activos obtenidos a través de la venta ilícita de drogas.
Por último, F.A.Z.G. se encargaba de alertar sobre la presencia policial en las zonas de plantación, completando así la estructura criminal que operaba en la región.
Esta operación, conocida como "Diamante Verde", ha sido una de las más importantes en la lucha contra el tráfico de drogas en la región, desmantelando una compleja red criminal con roles bien definidos y jerarquías establecidas. La detención de J.E.A.A. en Guanaqueros se suma a los esfuerzos por desarticular esta organización y llevar a sus miembros ante la justicia.